NUESTRO
VIAJE A SICILIA (del 19 al 28 de agosto de 2011) Silvia De Benito
Nos
decidimos a viajar a Sicilia en verano por varios motivos, como son
su cercanía (sólo 2 horas de vuelo desde Madrid) y en especial la
posibilidad de combinar unas vacaciones de playa y piscina con
visitas culturales apasionantes. Viajamos con nuestra hija pequeña
de 4 años, con la cual siempre habíamos viajado a destinos
nacionales como Canarias o Baleares pero nunca la habíamos llevado
al extranjero, por lo que empiezas el viaje un poco preocupado por
razones tales como la seguridad o el tipo de alimentación.
Voy a
intentar resumir en unos apartados todo lo relativo a la isla, desde
mi punto de vista, claro.
SEGURIDAD.
No hemos encontrado ningún tipo de delincuencia, ni nosotros ni
ninguno de los muchos españoles con los que nos encontramos por la
isla y con los que solíamos comentar éste extremo. De hecho, no hay
vagabundos, y la gente en los pueblos tiene las puertas y ventanas
abiertas, quedándose hasta bien entrada la noche a la puerta de sus
casas con las mismas abiertas de par en par.
Con los
niños pequeños la gente es súper amable y se ve y se nota que les
gustan los niños, además no tienes problema para pedir medias
raciones para ellos en los restaurantes.
GASTRONOMÍA.
Es impresionante lo bien que cocinan, comimos en muchos restaurantes
y en todos se comía genial: antipasto rústico, caponata siciliana,
pizzas al horno de leña caseras, pasta también casera, helados y
granitas de todos los sabores… cualquier heladería de cualquier
pequeño pueblo es impresionante!! Y el precio bien: unos 10 € la
botella de vino, unos 7 u 8 el plato de pasta, unos 9 € la pizza…
El
desayuno merece un capítulo aparte: en todos los bed and breakfast
en los que nos alojamos es artesanal: pan de leña, mermelada casera,
bizcochos recién hechos, macedonias de frutas recién recolectadas…
DÓNDE
ALOJARSE
Lo
ideal es seguir los consejos de la página web y alojarse en los bed
and breakfast, especialmente por su tranquilidad, su cercanía a los
puntos de interés, sus piscinas con tumbonas, y lo más importante:
por sus parkings gratuitos en la puerta de la habitación!! Y es que
aparcar en Sicilia es carísimo para los no residentes, como 1 €
/hora de media.
MOVERSE
POR LA ISLA. Sin duda hay que alquilar
un coche y LLEVARSE UN BUEN NAVEGADOR para no perderse y en especial
encontrar tu alojamiento. Conducen rápido, no dan intermitentes, van
3 en moto… pero no son kamikazes tampoco. Ni siquiera por el centro
de Palermo tuvimos problemas para conducir. Nos sorprendió que
respetan mucho a los peatones, en cuanto te ven que vas a cruzar se
paran para dejarte.
Y lo que de
verdad nos sorprendió es que los niños viajan sin sillita ni
elevador detrás, van sueltos, nos recordaba a cuando éramos
pequeños…
ALOJAMIENTOS
EN LOS QUE NOS QUEDAMOS
1º)
AGRITURISMO DON CARLO (Fulgatore, Trapani).
Nos quedamos aquí los 3 primeros días, porque entramos en la isla
por el aeropuerto de Trápani, sito al Oeste. Está situado a 15
minutos del aeropuerto y aunque con las indicaciones de la agencia
puedes llegar, es importante llevarse el navegador.
Llegamos
a las 12 de la mañana sin desayunar, y la señora súper amable nos
hizo el desayuno, y eso que ya tenía todo recogido.
Las
habitaciones son muy confortables y están muy limpias.
La ducha es amplia y con presión.
El
aire acondicionado es el mejor de todos los alojamientos en los que
estuvimos, pues es silencioso y refresca un montón. La nevera
también fue la mejor del viaje, por su buen tamaño. El señor y la
señora que lo llevan viven en la casa de al lado, y son muy amables
y atentos. Llegan a la casa a eso de las 7 o 7:30 de la mañana para
preparar los desayunos, limpiar la piscina, etc. y luego se van, no
duermen allí. Ah! No hablan español, pero te entiendes sin
dificultad.
Tienen
un montón de gatos, todos muy mansos, nuestra hija pequeña estaba
encantada con ellos, se dejaban hacer de
todo.
Dos
días a la semana hacen cena para los huéspedes, al precio de 20
€/persona.- Fuimos a una que fue impresionante, de las mejores del
viaje, el menú era: antipasto rústico, otra cosa que era como una
lasaña de berenjena (parmiggiana), pizzas de todos los sabores (hasta pizza dulce!) y de remate Castrato, que es cordero (castrado)
al horno, con vino blanco de la zona, macedonia de frutas y
limoncello, un 10!!
Lo
único malo que tiene el Don Carlo es que está lejos de los
restaurantes, lo más cercano que hay es una pizzería en Fulgatore,
pero como tiene mesas y sillas al aire libre lo que hacíamos era
parar en un súper a comprar y hacer cenas bajo las estrellas con
productos sicilianas como embutidos, quesos variados, melón con
prosciutto, etc...
La
piscina que tiene el alojamiento no es muy grande, pero es perfecta
cuando estás a 35º. Eso sí, para los niños es ideal porque no
cubre mucho.
Lo único
que no hay televisión, y la verdad que se echa de menos.
Desde
éste alojamiento visitamos:
- San Vito lo Capo. Está a 40 minutos, es un pueblo marinero precioso con una de las mejores playas de Sicilia, eso sí, estaba hasta la bandera!! No obstante, para comer no tuvimos ningún problema de sitio en la terraza de un hotel. Es ideal ésta excursión para ir a pasar el día, llegar pronto a la playa, comer allí, pasear por la tarde por sus calles de tiendas y heladerías y volver al alojamiento antes de que anochezca.
- Érice. Precioso pueblo lleno de monumentos e Iglesias. Ojo, hay que llevar calzado cómodo, que el suelo es empedrado.
- Segesta, que viene en todas las guías como visita, que está al lado del hotel y se ve en un momento.
- Reserva Natural del Zíngaro. Orgullosísimos están los sicilianos de haber conseguido que la carretera no pasara por aquí y que no se pueda edificar. Es de pago (3€ por persona, niños no pagan) y tiene un gran inconveniente: hay que ir andando hasta las playas de la reserva. La primera playa está a 20 minutos andando, y la segunda a una hora!! Con niños no lo recomiendo para nada, pues lo peor es que en la primera playa, a las 10:30 de la mañana no cabía un alfiler! Estaba la gente sentada, sin ni siquiera extender las toallas. Luego nos enteramos que desde el bonito pueblo de Scopello hay una excursión en barco que te lleva por toda la reserva, y que merece la pena.
- Trápani. Enorme ciudad!! Bonita para pasear por allí y ver sus buenas tiendas y monumentos. No hay que perderse el restaurante AI LUMI, al lado de la Catedral, sale en varias guías como recomendado.
No
vayáis a la playa de Trápani!! Muy sucia,
tanto el agua como la arena
Se
trata de un agroturismo mucho más grande que el Don Carlo. A sus
dueños les encantan las cosas antiguas, y está decorado con objetos
de otras épocas, precioso!! En la sala de lectura-relax hay por
ejemplo una silla de barbero de época, y en la sala de desayunos
hay un montón de objetos antiguos, al igual que en las
habitaciones. La dueña, Gabriella, es muy agradable y nos explicó
todo fenomenal, nos dio planos, lista de restaurantes, visitas que
hacer, etc... La piscina es enorme y con preciosas vistas. Las
habitaciones son amplias y también decoradas al estilo antiguo, pero
las mini-neveras no enfrían nada de nada!! Eso sí, no tenían
inconveniente en enfriarte las bebidas en la suya propia. Parece
una tontería, pero despertarte con sed y 35º y no poder beber nada
frío es una faena.
Muy cerca,
en Gaggi, hay varios restaurantes que están bien, solíamos ir a uno
que se llama La Zagara.
Tienen una
mini-TV, pero que captaba pocos canales, todos italianos
Desde aquí
visitamos:
- Taormina. Preciosa ciudad a la que se accede en teleférico.
- Playa de Isola Bella, que sale en muchas fotos de Sicilia, y en la que fuimos a un LIDO (zona acotada de playa con hamacas y sombrillas de pago). Nos costó 13,50€/persona, pero merece la pena porque no es playa de arena, sino de cantos rodados, y te puede dar algo en la toalla. Imprescindible llevar escarpines para pasear y bañarse, aunque a la entrada de la playa venden en todos los puestos.
- Giardini-Naxos. Típico pueblo playero consistente en una playa larguísima con un paseo en paralelo lleno de restaurantes, tiendas y heladerías. Estaba demasiado lleno, y había peor ambiente que en otras zonas, no nos gustó mucho
- Castiglione di Sicilia.- Bonito pueblo en la montaña, con su castillo y casco antiguo.
Se
trata de un precioso pueblo en el Norte de la isla, con una playa
increíble, de arena blanca fina y aguas cristalinas. Y la primera
playa de todas las vacaciones que no estaba masificada!! Un paraíso
de sitio.
Nos
alojamos en BAGLIO PALAMARA, un alojamiento precioso, con vistas
espectaculares y bonita piscina que está sólo a 7 kilómetros, por
lo que todas las tardes podíamos ir al pueblo a dar un paseíto por
sus calles y cenar en la plaza del Duomo.
Ha
sido el alojamiento mejor equipado en
cuanto a que tiene una gran nevera, cocina completa, amplia zona de
estar, TV con TVE española internacional… pero NO TIENE AIRE
ACONDICIONADO!! Por la noche era horrible dormir, los ventiladores
no hacían nada.
Para
niños pequeños no lo recomiendo, porque
el apartamento es tipo dúplex, con una empinada escalera de mármol
estrecha que separa una planta de la otra.
Es un
alojamiento ideal para ir en invierno, pues sí que tiene
calefacción.
Desde
aquí ya sólo hicimos la excursión que nos quedaba, que era
PALERMO. Preciosa ciudad, con muchísimas cosas que ver, como la
Capilla Palatina, el Teatro Máximo, y lo mejor: no dejéis de ver
LAS CATACUMBAS DE LOS CAPUCHINOS, que es un cementerio de momias,
dividido en secciones: la de los monjes, la de las mujeres, la de los
niños… impresiona ver a muchos con pelo y con la ropa de la época
intacta.
En definitiva, que hemos vuelto encantados con el viaje, porque te permite combinar PLAYA-PISCINA-EXCURSIÓN.
Nuestra
hija ha estado a remojo todos los días desde las 10 de la mañana, y
ha vuelto feliz, quiere volver a “Secilia”
el año que viene.
El
planning de viaje que nos hizo Shine Sicily un acierto total,
recorrimos casi toda la isla e incluso nos habría dado tiempo a
visitar el Sur y ver el Valle de los Templos, pero lo hemos dejado a
posta para tener así una excusa para volver otro año...
Silvia De Benito
















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