viernes, 14 de diciembre de 2007

Addio Pizzo

Hoy, hablando con un amigo acerca de la situación mafiosa siciliana, nos hemos recordado de una asociación de gente de Palermo que desde hace años lucha contra el PIZZO (la extorsión de dinero o impuesto que la Mafia pide a los comercios en sicilia) y me parece justo tributarle este post aunque este Blog no habla de sociedad sino de turismo en sicilia, pero creo que es importante también difundir las noticias de que existe una sicilia luchadora! Bravo a todos y seguir gritando NO AL PIZZO

esto es lo que se encuentra en su web en castellano:

Todo empezó una noche entre amigos, en el verano del año 2004. Fantaseaban con la idea de abrir un bar de copas. De repente uno dijo: “¿y si nos piden el pizzo?”. En Sicilia, la extorsión se llama así: pizzo. Es el sistema con el cual la mafia impone su tasa y controla el territorio. Al día siguiente, Palermo se levantó con muros, farolas y cabinas telefónicas llenas de estos adhesivos:

Lo que está escrito significa: “Un pueblo entero que paga el pizzo es un pueblo sin dignidad”. Inesperadamente, la ciudad pareció levantarse y reaccionar. Alrededor de los chicos que pegaron los primeros adhesivos se juntaron progresivamente jóvenes que compartían la misma idea: mientras se siga pagando el pizzo, no seremos libres. Porque si mi panadero paga el pizzo, yo también, cuando compro el pan, dejo una parte de mi dinero a la mafia, y me someto a ella. Así nació el comité Addiopizzo.


Y el spot publicitario de la asociación:

lunes, 5 de noviembre de 2007

Viajes de Verano

Descubrir Sicilia a través de los agroturismos de ShineSicily ha sido la mejor elección para nuestro viaje ya que hemos descubierto una isla amable, tranquila, libre y, al mismo tiempo, tremendamente cultural y divertida.

Eso sí, cabe decir que estuvimos la segunda semana de Junio y ya apretaba el calor acompañado de un número elevado de turistas.

Empezamos nuestra andadura en Scopello (los responsables del Casale Corcella, amables y acogedores); sus vistas sobre la Reserva Lo Zingaro, inigualables; reposo ganado todas las tardes en sus maravillosas calas después de visitar lugares tan distintos como bonitos de Trapani, Erice, Marsala, Mozia, Segesta, ...

La diversidad entre los templos, ruinas o sus pueblos hacía que cada día fuese una aventura distinta amenizada por el caótico modo de conducir de nuestros colegas sicilianos. Nos volvimos expertos conductores!!!

Una vez dejamos el Oeste nos dirigimos a Ragusa Ibla (inimitable), sin dejar de visitar Selinunte, los templos de Agrigento o el pueblo pesquero Sciaca..

Ragusa Ibla, barroca y, al mismo tiempo, un remanso de paz y belleza, engrandecido por las maravillosas vistas de nuestra habitación en Le Chicche, mejor no podía ser!!!!

La amabilidad de sus gentes hizo que nuestras visitas a Noto (impresionante), Módica (decadente) o Scicli (deliciosa) fueran excelentes acompañadas de unos buenos baños al atardecer en sus playas; en ningún momento nos hemos sentido el típico turista, la gente nos ha ayudado y hecho partícipe de sus comentarios o indicaciones.

En esta parte del viaje, visita obligada fue Siracusa, ciudad bucanera y al mismo tiempo cultural, que paseando por sus calles te transportaba a otra época. No podemos dejar de mencionar, sin duda alguna, su fantástico Teatro acompañado de representaciones casi diarias y su Oráculo.

Para finalizar nuestro viaje, no podíamos dejar de visitar el Etna y sus alrededores, reposando nuestros más que doloridos huesitos en la Azienda Trinita, complejo soberbio en las faldas del volcán. Es impresionante la presencia del volcán en cada pueblo que visitamos, destacando su máximo esplendor al anochecer en Taormina; las vistas desde cualquier terraza son difíciles de explicar.

En resumen, con una buena organización, fundamental gracias a Boris y su equipo, hemos descubierto una isla que sabíamos de antemano que no nos iba a defraudar, pero que una vez allí, nos ha sorprendido, no sólo por su belleza, sino por la amabilidad de sus gentes acompañada de su exquisita gastronomía; un placer en todos los sentidos. Gracias.

Junio 2007, Rafa y Sonabia

jueves, 25 de octubre de 2007

La Sicilia de las Películas

Aquí va un nuevo relato que nos han enviado dos chicos que viajaron este verano escogiendo el tour ‘Sicilia a tu aire’ de nuestra agencia, pero debo decir que el itinerario que se han construido es muy original y muy orientado a la Sicilia Cinematográfica! Enhorabuena chicos, y gracias por el relato!!

Creo que nunca hubiéramos imaginado un viaje así. Todo fue perfecto desde el primer día y nos hemos sentido bien atendidos en todo momento.

Nuestro primer campo base era La Casa di Pippinito, llegábamos de noche, y los nervios del primer día nos dificultaron su encuentro. Llamamos a Cesare y este nos vino a encontrar y nos llevó hasta la casa. Gracias Cesare, tuvimos un recibimiento como los dioses, con vino Nero d'Avola y dulcísimos higos y melocotones. Su amabilidad nos tranquilizó un montón, parecía ser que no habíamos empezado con tan mal pie.
Pasamos días inolvidables en La Casa di Pippinitto, visitando lugares preciosos durante el día y disfrutando del atardecer con olor a Naranjos ya de vuelta en casa. Nos cautivó especialmente bañárnos en Acicastello, dónde el contraste entre la roca negra y el agua cristalina llenaba de magia la vista, encima de la cual se yergue un Castillo medieval, antigua base del comandante Almogaver Roger de Llúria.

Es impresionante como preside el Etna la zona Noroeste de Sicilia. Carmelo, un amigo de Cesare, nos llevó un día entero de excursión por el volcán, nos contó varias historias sobre Sicilia y su volcán, nos transmitió cierta información vulcanóloga, y tuvo la amabilidad de dejarnos solos frente al valle del Bove, para que tal basta maravilla no nos dejara cerrar la boca; impresionante, es como un grandioso y natural cuenco de lava.

De bajada, nos presentó a una zorrita que pastaba cerca de la carretera, nunca habíamos estado a 4 metros de un zorro.

Pasadas 3 noches partimos hacia la costa Norte de la isla, hacia Il Giardino di Sicilia en Sant’Agata Militello. Era el momento del mar. Il Giardino estaba situada en la ladera de una colina al lado del mar, almorzábamos cada día con vistas al mar, Santa Agata y su puerto. El primer día allí nos relajamos todo la mañana en la Laguna d'oliveri, y cerramos la jornada en Cefalú, pueblo pesquero precioso al pie de un monte, paseamos por el Duomo y bajamos hacia el mar, para observar las vistas del pueblo desde el pequeño rompeolas. Viendo el encanto de las casas apelotonadas frente al Tirreno, las mismas que inspiraron a Giuseppe Tornatore para las escenas de mar de Cinema Paradiso. Fuimos temprano a un restaurante para poder gozar, con unos spaghetti ai frutti di mare y alle sarde en un balcón frente al mar, de como el sol se escondía tras las aguas color plata, mientras las barquitas dormían flotando en el mar transparente con un fondo de arena blanca estriada.

Al día siguiente fuimos de excursión a las Islas Eolicas desde Santa Agata, tuvimos suerte, pues es bastante complicado acceder a ella sin reserva, pero parecía que nada podía salir mal y hubo un par de anulaciones que nos dieron paso a gozar de un día por Lipari y Salina. Pasamos el día entero navegando en barco y practicando 'il tuffo' en calas inalcanzables a pie, llenas de peces y fauna marina. Mención especial a la playa de Pollara en Salina, desde que vimos El cartero y Pablo Neruda que deseábamos con la ilusión de los niños bañarnos y bucear por esas aguas, no nos defraudo en absoluto.

Volvimos con el Ocaso y llegamos a Santa Agata bien entrada la noche.

Amaneció con el Sirocco, viento cálido y seco provinente del Sahara, debíamos partir hacia el Oeste de la isla, a Case Colomba, y aprovechamos el trayecto para visitar la capital, Palermo. Después de 6 días sin poner los pies en una Urbe, el contraste se hacía inevitable.

Una vez llegado al centro histórico, empezamos el recorrido por el mercado Vucciría de la ciudad, ya era mediodía, y los comerciantes recogían sus paradas de pescado, hortalizas, frutas y otros manjares con el rostro marcado por un día duro. Nos refugiamos momentáneamente en la sombra de los jardines Garibaldi, héroe de la revolución popular de 1968 y llamado el unificador de Italia. El calor era abrasante, pero no nos detuvo, así que empezamos a andar por la via Vittorio Emmanuele hacía el Municipio para contemplar la Fontana Pretoria que había enfrente.

Que calor! Incluso las estatuas de la fontana parecían sudar. Seguíamos andando, bajo 45º, y con 2 trozos de pizza en el estomago! Nos maravillamos con los Quattro Canti, y contemplando y comentando como se parecían los arcos del duomo de Palermo al Gótico catalán, nos dimos por vencidos y pusimos rumbo al 'mare', a Castellamare del Golfo.

Sus aguas calmadas hicieron de manto refrescante y nos revitalizaron como fuente de agua de vida. Después de bucear largo rato por delante los guijarros cercanos a la arena, retomamos el camino hacia nuestro próximo punto de encuentro, Case Colomba, cerca de Fulgatore. Se trataba de una casa rodeada de viñedos y en la tranquilidad del paisaje interior de Sicilia.

Al día siguiente fuimos a pasear por Trapani. Pasamos la mañana caminando por sus calles con olor a salitre y ciudad pesquera, observando boquiabiertos su chiesa barroca y demás edificios. Camino de Marsala, nos relajamos frente a la isla de Mothia. Compramos una botella de vino de Marsala para la cena y un CD de Franco Battiato, su melodía nos acompaño el resto del viaje, y después de caminar largo rato, volvimos a refugiarnos en la tranquilidad de Case Colomba.

El día siguiente se presentaba duro, tocaba una excursión por el parque natural de lo Zingaro. Mochilas cargadas, paninos, mucha agua, y ... una mala noticia que nos dio el vigilante del parque: “Tanti medusi en la Spiaggia”. Seria duro caminar sin poder refrescarse con un baño, pero valió la pena. Andamos por la vertiente de una montaña que acaba en un mar azulísimo, y paramos a descansar leyendo las peripecias de Montalbano en una calita preciosa.

Por la tarde nos refrescamos en Playa Lunga, camino de San Vito lo Capo. Relajamos las piernas paseando por la población y llenamos el buche con un cous-cous de pesce típico de allí.

La siguiente jornada la dedicamos al cine, esa noche tocaba dormir en Agrigento, en el Suroeste, y aprovechamos el cruzar la isla, para visitar Corleone y Palazzo Adriano (dónde rodaron las escenas de interior de Cinema Paradiso).

Tardamos un par de horas en llegar a Corleone, nos hicimos la foto de rigor, desde que cogimos el avión, lo sabíamos, este verano tendríamos una foto bajo el cartel de entrada a Corleone. Paseamos un ratito por el pueblo, compramos algunos souvenirs y nos fotografiamos en la chiesa que aparece en la película de “Il Padrino”. Estábamos llenos de entusiasmo friki cinematográfico, pero al llegar a Palazzo Adriano, se multiplico por 1000. Era precioso, podías reconocer los espacios de “Cinema Paradiso” perfectamente, la plaza grande con suelo de piedra, la fuente, y una iglesia a cada lado. Faltaba el cine, donde estaba? La mujer del museo nos contó que el cine era un decorado. Estuvimos charlando con ella bastante tiempo sobre la película y varias anécdotas sobre la misma, y tuvo un gran detalle, nos regaló una litografía de la película que tenia en su casa, Grazie signora!

Llegamos exhaustos a Agrigento, una población situada encima de un monte a 1 km del mar. Ya era de noche, la maravillosa habitación del hostal Corte di Greci, estaba situado en lo alto del monte, y antes de dormir, estuvimos contemplando las grandiosas vistas de nuestro balcón, a la izquierda el puerto de Porto Empedocle y a la derecha los templos griegos iluminados del valle dei templi.

Cuando vimos la película Malena, nos obsesionamos con la playa de roca completamente blanca que aparece en ella. Descubrimos que se trataba de La Scala dei Turqui, que estaba a pocos Kilómetros de Agrigento, y tras visitar la valle dei templi fuimos para allá. Impresionante! Era real, el agua azul turquesa, con su lento vaivén, acariciaba un acantilado de roca blanca como la tiza, roca blanca limada por el paso del viento, era como pisar un pastel de merengue duro. Hicimos infinidad de fotos y nos pusimos a andar por la roca en busca de un sitio apartado de la muchedumbre. Nos tiramos un buen rato sentados en el agua, observando aquella maravilla, y con dos piedrecillas blancas, conseguimos hacer barro con el que untarnos la piel. Genial!

Por la tarde, relajados y arreglados hicimos una “passegiatta” por Agrigento, pues un matrimonio italiano que conocimos nos dijeron que “Agrigento no ne bello, é bellissimo!”, y así era realmente.
“Per la matina”, desayunamos fuerte y cogimos la carretera en dirección sureste, llegábamos al ocaso del viaje, un ocaso de tres días que pasaríamos en Ragusa Ibla, en el hostal le Chicche. Ragusa Ibla es un pueblo precioso, situado en una colina y rodeado por un torrente, tiene numerosos edificios de arquitectura barroca, y cuando lo rodeas por la carretera, impresiona ver todas las casas de color gris claro apelotonadas armónicamente.

A medio camino, paramos en la tranquilidad de Punta Secca, una playa tranquila en un pequeño pueblo, con un sencillo faro comandando la zona. La tranquilidad de ese paraje nos cautivó, agua cristalina y calmada, fauna marina, y peces de colores jugando divertidos en un manto algoso de color verde. Podríamos haber pasado días enteros allí sin hacer nada, evadiéndonos de todo.

Durante los tres últimos días, visitamos la monumental Siracusa y la isla de Ortigia, Noto, Modica y Scicli. La tranquilidad y el relax protagonizaron nuestro tiempo, no queríamos que se acabara, queríamos seguir disfrutando del parque de Vendicari, de Punta Secca, de los paseos por Ragusa y de las cenas en una pequeña trattoria con manteles de cuadrados rojos, cenando antipasti siciliano y buenos platos de pasta. Pasábamos las veladas comentando todas las anécdotas de esos días, el buen carácter y la amabilidad de la gente siciliana, la infinidad de sitios preciosos donde habíamos estado, y la máxima que dos signoras de Milán nos recomendaron en Agrigento: “Girare per il Mondo Ragazzi, Girare”.

Pero todo llega a su fin y aunque no pudimos parar el tiempo, el recuerdo de esos “quindici giorni” permanecerán para siempre con nosotros.


Articulo escrito por Júlia Llop y Aleix Toro

jueves, 18 de octubre de 2007

Ibla Buskers 2007

El video presente en este post ha sido realizado por Andrea Burrafato de Santa Briganti


Como Cada Octubre, en la ciudadela barroca de Ragusa Ibla (a sur este de la isla) se celebra el festival de malabarismo y arte callejera: IBLA BUSKERS promocionado y realizado por la Asociación Cultural EDRISI de Ragusa.
Es un buen momento para visitar esta zona de la isla y para disfrutar de la magia de los espectáculos en el marco espectacular y escenario al aire libre que es Ibla

martes, 16 de octubre de 2007

Fotos de Sicilia

Esta vez un viaje fotográfico por Sicilia que Elisabeth nos ha enviado a su regreso
Gracias chicos! Las fotos son muy bonitas e se entiende lo bien que lo pasasteis!
El equipo de Shinesicily.com

Gli Arancini di Riso (Bolas de Arroz)

Gli Arancini di Riso son unas de las cosas que encontrareis con más frecuencia en los bares sicilianos! Es un típico ejemplo del 'fast food' a la siciliana aunque no es el único ya que la 'tavola calda siciliana' (así se llama la barra del bar donde hay comida como los arancini, cipolline, mozzarella in carrozza, pizzette, scacce, cartocciate, etc..) es muy rica y variada y os permitirá hacer comidas rápidas entre una visita y otra y económicas!

Aquí va un video para la preparación de los Arancini más típicos: los de “ragú di carne”

Que disfrutéis preparándolos y, por supuesto, comiéndolos! ;-)


lunes, 15 de octubre de 2007

El Sendero de la 'Schiena dell'Asino'

El video presente en este post ha sido realizado por TURURI

Un Recorrido bastante original que se puede hacer en el Etna es el Sentiero della Schiena dell'Asino, sendero que os permitirá admirar desde arriba la magnifica 'VALLE DEL BOVE', desahogo natural del Etna en erupción
El sendero es accesible desde Etna sur, cerca del Refugio Sapienza (el comienzo del sendero está en un descanpado al lado de la misma carretera a 1 km más o menos debajo de la salida de la funicular).

Sicília: illa de contrastos

Sicília ens ha semblat una illa de contrastos, capaç d’oferir-nos paisatges extraordinaris i al mateix temps, quilometres de carretera desolada. El nostre recorregut començava a Scopello, al nord oest de la illa, passant per Sant’ Angelo Muxaro, al sud , continuant per Ragusa Iba, al sud est i finalitzant a Santa Venerina, al peu del Etna.





martes, 25 de septiembre de 2007

Un viaje inolvidable (de norte-oeste a sur-este)

Artículo escrito por Juan José Establier

Llegamos a Palermo, donde todo estaba ya listo para recoger un coche y empezar a rondar la isla. En una hora y poco llegamos a nuestro primer destino en Sicilia. Los primeros paisajes pasaron rápidos mientras circulábamos por las locas carreteras de la isla. Aquí se circula, como en muchas islas, olvidando que hay más gente en la carretera y haciendo tres carriles donde hay dos. De hecho el carril virtual que se hace en el medio es como un pulso donde cede el más débil. Todo el tráfico en esta isla es loco y rápido. Pero las carreteras no son malas y hay varias autovías bastante decentes.

martes, 18 de septiembre de 2007

Viajes con niños a Sicilia: El primer verano de Nil

VIAJAR CON NIÑOS A SICILIA ES UNA GOZADA, REPRESENTA UN DESTINO IDEAL PARA COMBINAR TODAS LAS EXIGENCIAS DE UNA FAMILIA.

Una joven familia que ha viajado a traves de los servicios de SHINESICILY.COM:

Articulo escrito por Monica Aguilar

Debo confesar que estábamos temerosos de pasar nuestras primeras vacaciones veraniegas con nuestro bebé, Nil, de ocho meses. Aunque ya habíamos viajado con él en ciertas ocasiones, era la primera vez que nos enfrentábamos a un viaje de quince días, y coincidía con que Nil ya tomaba alimentos diferentes de la cómoda leche materna.


Como resumen de nuestras vacaciones quisiera dejar una idea de nuestras impresiones, sensaciones y alguna anécdota vivida, sin entrar en detalle en la belleza de los lugares y la ruta concreta, ya que opino están suficientemente descritas en esta web y en cualquier guía de viaje que se preste.
Yo ya había pasado un tiempo en Palermo, por cuestiones de trabajo. La buena impresión que tenía de los sicilianos y de lo poco que había visto de Sicilia, se ha confirmado en esta ruta en la que hemos podido disfrutar de la compañía de los lugareños, y de visitas magníficas a lo largo de la isla.


Los sicilianos son gente abierta, amable, atenta con los turistas, simpáticos, muy caóticos en la conducción y, por lo que he experimentado, muy ‘niñeros’. Un bebé es una excusa perfecta para entablar conversaciones con ellos en cualquier lugar y a cualquier hora. Les encanta que conozcas las curiosidades de la isla, sus costumbres, que pruebes sus comidas, y se desviven por que te encuentres en Sicilia como en tu propia casa. Por otra parte la isla es una mezcla de contrastes únicos. La belleza de sus cristalinas aguas, sus preciosas playas, sus parques naturales, sus pueblos, sus ruinas, sus volcanes, … sus caminos …. cualquier rincón es bello y merece la pena detenerse a contemplarlo.
Después de un extenso recorrido por la isla, personalmente destacaría lo interesante de las poblaciones cercanas al volcán Etna. Una cultura influenciada por la presencia del gigante, siempre amenazante, hace que se aprecie un modo de vida de sus habitantes quizás un tanto distinto a otras zonas, probablemente por que el subconsciente de sus gentes vive pendiente de que el volcán despierte en cualquier momento. El día a día parece más improvisado y vivido más a fondo de lo normal, lo cual le confiere cierta ‘gracia’ si uno ejerce de observador por unos días. Por otra parte, el hecho de poder divisar la belleza del volcán desde cualquier rincón de las poblaciones vecinas (y no tan vecinas) hace que se sienta cierta emoción indescriptible. Confieso que mi propio subconsciente deseaba que el volcán rugiera ‘un poquito’ y poder vivir esa tensión y contemplar esa belleza que los lugareños describen. Y ¡lo que es la vida!, justo ha entrado en erupción pocos días después de llegar a casa. Es cierto que incluso nos hemos planteado volver a Sicilia para deleitarnos (una vez sabido que no amenaza peligro) con las espectaculares imágenes que el volcán concede en este estado.
Como curiosidad me gustaría describir un pequeño fenómeno que visitamos y que no he visto mencionado en muchos sitios: los ‘vulcanelli de Macalube’. Se trata de una pequeñas formaciones ‘vulcanosas’ de no más de medio metro de altura, que expulsan lodo continuamente y que, al igual que sus homónimos gigantes, de vez en cuando muestran una actividad mucho más elevada de lo normal, expulsando lodo a gran altura y generando incluso explosiones y fuego. La explicación es ‘sencilla’, se trata de gas acumulado en el subsuelo, que se va evacuando poco a poco, y que surge a la superficie mezclado con tierra y agua salina (ese sería mi resumen simplificado, aunque hubo quién llegó a describirlo como una “terrible enfermedad de la naturaleza”, ‘Guy de Maupassant’ en 1885). Lo cierto es que entorno al fenómeno se cuentan muchos mitos y leyendas que contribuyen a hacer la visita incluso más interesante. Se hallan en las afueras de la población de Aragona, apenas a quince quilómetros de distancia de la conocida y bella Agrigento. Sólo llegar al pueblo se ven las indicaciones a ‘Macalube’. Una vez saliendo de la población se divisa una pequeña explanada semejante a la superficie lunar. La visita es más recomendable cuando cae la tarde, por la belleza de la luz sobre la tierra lodosa, y quizás también por que en verano las temperaturas durante el día suelen ser demasiado elevadas para disfrutar de la visita.


Si nos referimos a la gastronomía siciliana, la influencia de las diversas culturas asentadas en la isla a lo largo de los siglos, le han conferido una riqueza extraordinaria. Hemos disfrutado de cada una de las comidas, de los deliciosos ‘antipasti’ (entrantes), de las pastas, tan hábilmente cocinadas, y de los exquisitos y típicos dulces. Quizás me quedaría con el cuscús de pescado de la zona de Trapani, y con sus magníficos helados de todos los gustos, así suene a tópico. Aunque no dejaría de lado los higos que en todos los ‘agriturismi’ (casas rurales) nos servían en el desayuno, recién cogidos de la higuera … ¡deliciosos!. Por cierto, y ya que antes he mencionado las pastas, merece la pena entrar en un supermercado y notar la extensión que del total de la superficie ocupan las pastas .... ¡en mi vida he visto tantos tipos de pasta diferentes! Lo curioso es que fui a una farmacia a comprar papilla para nuestro pequeño, y también había pastas para bebés, en forma de papilla. Al comentarlo sorprendida con la familia que tan extraordinariamente rige ‘la casa di Pippinitto’ se rieron y me comentaron que ¡incluso tienen pasta para perros!


Y dejando de lado la cocina siciliana, si a alguien le cabe duda sobre la seguridad de la isla, decir que hemos tenido una continua sensación de tranquilidad y seguridad. Dejando de lado Palermo que, aunque en esta ocasión no la visitamos, sé que quizás hay que ir más atento a algún posible ‘tirón de bolso’, o a dejar el coche cargado a la vista; en las poblaciones que hemos visitado se percibía, por la actitud de la gente, que podíamos estar relajados. En la playa las familias van a bañarse sin dejar a nadie al cuidado de sus ‘cosas’, e incluso cuando van a comer se dejan la sombrilla y las sillas en la playa (no sé hasta qué punto se puede hacer eso, pero ellos lo hacen). La verdad es que este punto ha sido mejor incluso de lo esperado, aún sabiendo que se suponía una isla ‘tranquila’. Siento no poder contar ninguna aventura sobre la mafia, ni satisfacer la curiosidad morbosa de cuántos amigos saben que hemos visitado la isla, y en su día vieron la famosa trilogía. No ha resultado ser un tema demasiado tabú entre las gentes de Sicilia, les he oído discutir sobre ello en cenas familiares, y si un extraño pregunta acerca del mismo, no he visto que cambien de conversación.
Una vez de vuelta a la rutina habitual, tenemos una sensación de cierta nostalgia de lo vivido en Sicilia. Yo creo que incluso el pequeño Nil, aunque no sepa transmitirlo. También él acabó disfrutando de sus primeras vacaciones veraniegas tanto como nosotros. La verdad es que Sicilia ‘nos lo puso fácil’. Disfrutamos de sus paisajes, de sus lugares, de sus gentes, y de ese ‘algo’ que hace que siempre la recuerdes con un cariño tan especial que sabes que volverás algún día no muy lejano.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Los Grupos de SHINESICILY.COM

Además de los pequeños grupos individuales que contratan los viajes de nuestra Agencia a tráves de la página shinesicily.com y que viajan en total autonomia con un coche de alquiler la isla, hay algún grupito que prefiere viajar con nosotros (o con nuestros colaboradores en Sicilia) y que entonces quieren vivir la experiencia única de la naturaleza siciliana, sea esa la de los volcanes, que del mar o de las montañas del interior.
Es otra forma de entender el viaje y es una forma a la que nosotros tenemos un cariño totalmente particular porqué es un momento de socialización muy importante en el tipo de turismo que intentamos promocionar!
Este es un 'post' más que nada fotográfico que quiero dedicar a los grupos que desde el 2003 ha decidido confiar en nosotros
Buen Viaje!
Boris - ShineSicily.com


jueves, 2 de agosto de 2007

CRÓNICA SICILIANA

(Articulo escrito por JUAN CAL). “Los atlas dicen que Sicilia es una isla y debe ser cierto porque los atlas no mienten, pero entran ganas de dudarlo”. Quien esto afirma es Gesualdo Bufalino, escritor siciliano. Otro siciliano ilustre, el pintor y célebre comunista Renato Guttuso que retrató como nadie el abigarrado y popular aliento de la Vucciría, dijo que “en Sicilia puede encontrarse de todo, menos la verdad”. Finalmente, Leonardo Sciascia, pone en boca de uno de los personajes de “El consejo de Egipto” que “Sicilia constituye en sí misma una impostura jurídica, literaria, humana”. Impostura, mentira, espejismo, ¿quién sabe? Lo que parece fuera de toda duda es que Sicilia es un continente inmenso, variado, diverso y superpuesto en el que caben paisajes, gentes y culturas no sólo diferentes, sino contradictorias… opuestas.

martes, 22 de mayo de 2007

Ninu Mainenti u Latrinaru

Unos de los últimos artesanos y buen charlador! Merece ir a verlo! Está en Scicli (Sur Este de la isla cerca de Ragusa), preguntar por NINU MAINENTI U LATRINARU
Más fotos en el Blog de ECO TFR

miércoles, 2 de mayo de 2007

Etna - Erupción Diciembre 2006

Aquí van 3 minutos de lava y erupción para que os hagais una idea de lo que es el volcán, claro no siempre está así pero si teneis la suerte de verlo, será el espectaculo mejor de vuestra vida! La explicación en ingles es muy tecnica pero aclara muy bien cual son las actividades volcanicas

VUCCIRIA

El mercado de VUCCIRIA es uno de los lugares mágicos de PALERMO, muchos cuando lo ven piensan solo en el estado de abandono de centro historico de esta ciudad, esto es cierto pero VUCCIRÍA no es solo abandono sino es vida que desde hace los tiempos arabes sigue casi igual dando una energia muy fuerte a esta ciudad que es el ombligo del Mediterráneo que fue y que es!






Semana Santa 2007

Articulo escrito por Pilar Freire Vázquez

Siguen los viajes organizados por Shinesicily.com


Estimado Boris: Como te prometí voy a contarte nuestra experiencia en Sicilia. Lo primero es decirte que la isla nos pareció sorprendente en su enorme variedad, y los sicilianos la gente mas amable que nunca nos hemos encontrado, siempre dispuestos a ayudarte y a entablar conversación. Nunca habíamos viajado con este tipo de alojamiento, y nos ha resultado una grata experiencia, te permite conocer mas de cerca el entorno del lugar, y sus gentes, y creo que nos hemos podido enterar mas de cómo es la vida siciliana.
El primer día, llegamos del aeropuerto a Palermo, y aunque llevábamos el plano y tus indicaciones, la verdad es que estábamos perdidos y me sonó el móvil, era del alojamiento de Al Galileo, que se brindó inmediatamente a ir a buscarnos, y no estábamos precisamente cerca, fue la primera grata sorpresa, nos acompañó, y al tiempo nos dió un paseo por la Palermo "intra murallas", con los edificios iluminados, bueno, !todo un placer para el primer contacto!
Nuestro viaje realmente empezó al día siguiente con la visita a Cefalú, aconsejo no perdérselo, además de un pintoresco lugar de turismo, es un pueblo encantador, con unas playas preciosas, aunque supongo que en verano estarán llenas, tienes además unos rincones bellísimos con las casas encajadas en la roca, y el duomo (casi metido en la enorme roca-cabeza-cefalos, que es su misma esencia), y con unos maravillosos mosaicos medievales, estupendamente bien conservados.
A mediodía llegamos a Piazza Armerina, y ya empezamos a ver algo que nos llamó mucho la atención durante el viaje, esos grandes pueblos o ciudades sicilianas, agarrados a las montañas, retrepando por ellas, como Enna, y después como Módica o Ragusa-Ibbla, que fue todo un descubrimiento.
!Qué podría decir de Villa Casale!, es el conjunto de mosaicos romanos mejor conservados, las escenas variadísimas y conservando todo su color, una auténtica reconstrucción de las costumbres del Bajo Imperio. Llegamos a Catania con el tiempo justo de dar un paseo por las largas calles de su centro, y meternos en alguna iglesia engalanada de ramos de Pascua; mi impresión es que Catania es algo oscura, por el suelo y la piedra volcánica de sus edificios, pero la gente pasea alegre sin importarle la amenaza constante del volcán.
Creo que de todos los alojamientos, el que recuerdo con mayor cariño es Casa Pippinito, y Cesare, que también vino a buscarnos a la plaza de la iglesia de Santa Venerina. Charlamos con él, y su casa es un rincón de paz, con unas mandarinas arrancadas del árbol directamente, que es algo que ya no sabemos hacer los de ciudad, es una vuelta al pasado que da pena dejar, pero así son los viajes...Subimos al Etna con suerte, porque estaba abierto el funicular, y aunque estaba nublado, el cielo se abrió a una altura, y el espectáculo del volcán imponente nevado e ilumninado con un cielo radiante, es algo que dificilmente se puede olvidar, rodeamos lo que pudimos, y por la tarde fuimos a Taormina, para mi gusto demasiado turístico, pero con unas imponentes vistas de la bahía desde el teatro griego.
La siguiente jornada fue Siracusa, tuvimos poca suerte con el tiempo, llovió y estuvo feo, pero la visita a la fuente de Aretusa, y el callejeo por la isla de Ortigia despues de una magnífica comida frente al duomo, nos compensó las inclemencias del día. Por cierto que es muy curioso la reutilización del duomo, un antiguo templo que conserva las magníficas columnas dóricas embutidas en el muro, perfectamente visibles, tanto por dentro, como por fuera.
Encontrar el alojamiento de Ragusa-Ibla fue una especie de Odisea, ya que estábamos en la tierra donde tambien se perdió Ulises, porque a pesar de las indicaciones, nos equivocamos y casi tenemos que sacarle alas al coche, pero creo que es una ciudad mágica, ¿Cómo hacen los lugareños..? !Deben tener unos gemelos potentes, deben ser las piernas mas poderosas de toda Italia...!
Debes aconsejar que nadie deje de visitarla, y que aunque sea un poco de esfuerzo merece la pena subir a Nuestra Señora de la Escala, y quedarse un rato, o una etermnidad viendo esa ciudad increible. Bueno, por la noche hubo una tormenta, ni te cuento lo que fue en esa especie de fortaleza que es Ibbla, yo creo que el trueno duró cinco minutos dando vueltas alrededor.. La Situación de Le Chiche es privilegiada, y aunque sea pequeñito está puesto con mucho gusto, y desde la terraza, literalmente tocas la cúpula del duomo.
Agrigento no nos gustó tanto la ciudad; el valle de los templos es enorme, y tiene algunos muy bien conservados, y el paseo entre las ruinas es relajado y muy agradable, además poder ver los restos del atlante es muy curioso, y da una idea muy buena de cómo sería de pie, y no uno sino muchos sujetando la cubierta del templo. El alojamiento muy bueno, una casa recién restaurada en el centro, a espaldas del duomo, desde el balcón se veía un poquito del Valle de los Templos, y el mar, y sobre todo, tranquilidad, sin oir mas que los pájaros por la mañana, lo único es la escalera empinadísima, pero me imagino que las casas del casco antiguo debían de ser así.
Al día siguiente partimos para Gela, donde vimos sus murallas, y después Selinunte. Creo que te das cuenta que lo que mas nos va son las "piedras", ya te dije que yo soy profesora de arte, así que hay una cierta tendencia a ver todo lo posible de monumentos, restos etc. Selinunte no se puede perder, es una enorme explanada que pudimos visitar cómodamente con un trenecito eléctrico, que te permite visitar todo el tiempo que desees cada templo, y luego te vuelve a llevar hasta el siguiente, o te deja ya en la salida; hay restos muy bien conservados, y unas vistas preciosas, estos griegos sabían elegir muy bien los emplazamientos...
De allí marchamos a nuestro último alojamiento Casale Corcella en Scopello, llegamos casi de noche, y aunque no nos perdimos, no podíamos creer que en aquellos montes hubiera alojamiento, pero lo había, era estupendo ( una casita para los cuatro sólos), y al día siguiente casi nos quedamos sin aliento de la belleza salvaje del lugar, además está construido respetando la naturaleza y el entorno, mimetizándose con él de forma extraordinaria, detrás y por todos lados, esas rocas recias, delante el mar..
No hay que perderse Erice, la subida es tremenda, pero el lugar es de dioses, no me extraña que los elimos construyeran allí su templo, y que luego siguiera siendo un lugar habitado en el Medioevo, es un lugar mágico, se sienten las fuerzas de la tierra, la pena es no poder quedarse mas, y la otra pena es que tenga tantos turistas; !Claro! que nosotros no fuimos hasta arriba por la calle principal, con lo cual nos evitamos las mil tiendas, y aunque parezca increible, no se oía nada, y no nos encontramos mas que con una señora de allí. Ver la puesta del sol sobre las salinas de Trapani es todo un espectáculo.
Fuimos tambien a la reserva natural de Lo Zingaro con unas calas y una vegetación, que en esta época era preciosa, y no hay que perderse los bocadillos y la pizza gruesa que hacen en la panadería de Scopello, !está buenísima!
Tampoco se puede ir a Sicilia y dejar de ver Segesta, es un raro templo griego...en un enclave natural esplendoroso, y en abril mas, todo el valle tapizado de los miles de colores de humildes florecillas: amarillas, naranjas, azules...y el campo verde, es también un lugar mágico.
Por último, Palermo, con sus infinitas callejuelas, su ropa tendida, la gente viviendo hacia la calle, como todos los latinos pero más...el mercado de la Vucciria, con recuerdos de otro tiempo, donde , por cierto, encontramos las pasas mas ricas, con un cierto regusto a limón, riquísimas, y los tomates secos para hacer esas esquisiteces culinarias ya en casa, y recordar que hemos viajado.
Otro de los lugares que no se deben perder, aunque está muy masificado es Monreale, a mí personalmente me gustó mucho mas el claustro, con unos capiteles que cada uno bien merecía la pena estar un buen rato, admirando la habilidad de los escultores medievales, y esas finas columnitas llenas de mosaicos de color, como sólo se pueden contemplar en Italia, que la propia iglesia, aunque son el conjunto de mosaicos mejor conservado y mas completo que uno puede ver; lo que pasa es que yo aconsejo a ser posible que se vean de mañana y con luz, nosotros tuvimos que acercarnos lloviendo y de tarde, y solo los vimos con luz artificial que no es lo mejor.
Como ves nos dio tiempo a bastante, aunque somos conscientes de que nos quedó mucho por ver, pero así es mejor, porque ya sabemos que !hay que volver!

sábado, 3 de marzo de 2007

Tragedias Giegas - SIRACUSA

Como cada año, Mayo y Junio serán dos meses importantes para el teatro griego de Siracusa porqué se representarán las tradicionales Tragedias Griegas que desde hace 3000 años se representan allí!

XLIII Ciclo di Rappresentazioni Classiche
Teatro Greco di Siracusa (10 mayo-24 junio 2007)

Ir a Siracusa en esos días es una experiencia única en cuanto podreis asistir a un espectaculo mitico en un escenario milenario, donde, todavía hoy, empiezan las tragedias a las 18 para acabarla con la luz del sol, igual que hace 3000 años!

Este año toca a las Trachinie de Sofocle y Eracle de Euripide, dos tragedias muy representadas en los años anteriores y que siempre han tenido mucho exito!

Escribénos un correo a info@shinesicily.com o visita nuestra página y deja que te organicemos tu escapada 'griega' a Sicilia en mayo o junio (de 10/05 a 24/06)!

lunes, 12 de febrero de 2007

ShineSicily a la FITUR

El proyecto ShineSicily.com crece y el sábado 3 y domingo 4 de febrero estuvimos a la Feria del Turismo de Madrid convidados en el stand ITALIA, zona Sicilia del pabellón 4!

Fue una experiencia muy buena y que nos dio la posibilidad de explicar nuestro proyecto a muchas personas que venían curiosas de conocer las miles posibilidades de viajes a Sicilia.

Hemos notado como el interes por la isla y sobretodo el interes por recorrerla por libres con coche y alojamiento rural está creciendo en España, y esto nos hace pensar que estamos en el camino correcto e intentaremos siempre más recorrer los rincones más bonitos y escondidos de sicilia para ofrecerlos en exclusiva a nuestros clientes

Para todos los que no estuvieron en la FITUR, recomendamos visitar nuestra página: www.shinesicily.com para verificar la calidad de la oferta que proponemos

Hasta luego!
El Equipo de ShineSicily.com

domingo, 28 de enero de 2007

El Viaje de los Sentidos

Articulo escrito por FLOR SANCHEZ

Tengo que reconocer que la lectura de uno de estos blogs fue lo que nos decidió a contactar con Boris y ShineSicily.com para organizar nuestro viaje a Sicilia. Así que como agradecimiento al buen hacer de esta organización queremos comp
artir un poco de lo mucho que nos hemos traído de esta maravillosa isla, de las sensaciones y sentimientos que allí se experimentan gracias al sol, al mar, a la tierra, la gente y a todo lo que han aportado todas y cada uno de los pueblos que se asentaron en esta isla.

Sicilia es el viaje del reencuentro con los sentidos, los colores, los olores, los paisajes, la luz, con nuestras raíces mediterráneas. Es una tierra que te lleva al viaje de los momentos pasados, a sentir el crisol de influencias que conforman nuestra cultura y a entender como el mediterráneo, que todo lo rodea, siempre presente, condiciona una manera de ser y de estar.

Al llegar llama la atención el azul turquesa del cielo, tan penetrante e intenso, en unión con el azul profundo del mar. Ambos mirando junto hacia la luz del sol que cae con dureza sobre la tierra entregada.

Este poderoso sol nos lleva a sentir la fertilidad de su calor en los cultivos de los que disfrutamos en nuestro camino.

Un paisaje entrañable de Sicilia son las grandes extensiones de olivos que nos dan el excelente aceite con el que disfrutamos de la gastronomía. También los viñedos, que nos ofrecen una gran variedad de vinos para degustar, siendo altamente apreciados aquellos que vienen de las vides que crecen al abrigo del Etna, por la fertilidad que regala a la tierra el volcán, quizás para compensar los malos momentos que hace pasar a sus habitantes cuando despierta.

La sal, producto importantísimo en la antigüedad para el comercio y para la conservación de alimentos, florece blanquísima en las salinas como el regalo de la unión del mar y la tierra.

Y el mar mediterráneo que rodea la isla con todo su esplendor y con sus distintos nombres, Tirreno, Ionio, dando con su azul profundo más vida, si cabe, al mezclarse con la luz del sol casi africano. En las tonnaras podemos imaginar como sería la vida de los atuneros, la pesca del pez espada, los pueblos de pescadores, las ciudades portuarias, la cercanía de islas más pequeñas, las playas de aguas cristalinas.

Los Momentos Especiales del Viaje

La reserva natural de lo Zingaro y Scopello. Despertar por la mañana y contemplar desde lo alto de la casa la montaña, el mar azul, el sol y el cielo limpio. Descubrir las maravillosas calas con el agua cristalina fue el mejor primer contacto que pudimos desear.

Nuestra primera comida en Sicilia fue en Castellamare del Golfo y, sin saberlo en ese momento, probamos el mejor cous cous de pescado y la mejor pasta con sarde que comeríamos en todo el viaje. De postre un sorbete de limón delicioso y unos cafés de sabor intenso. Nos encantó este primer contacto con la gastronomía siciliana. Por supuesto también disfrutamos mucho con las gelaterías, pastiserías y panificios donde degustamos auténticas delicias, tanto dulces como saladas, canoli, casata, graniti, latte di mandorla, pizzas, pan cunsatu, pan con sesamo, gelati de mil sabores……

Ver por primera vez vestigios de la civilización griega y descubrir sus magníficos templos unidos, una vez más, al mar y a la tierra con los olivos.

Módica, la ciudad que huele a jazmín.

Por ser Módica el lugar en el que teníamos nuestro alojamiento pudimos comprobar como era la vida tranquila de esta ciudad. Nos cautivó el olor a jazmín que había en sus calles, en los rincones, pues grandes plantas de jazmín estaban por todas partes, inmensas, para transportarnos a olores de niñez.

Conocimos la passegiatta de la tarde noche con las calles cortadas, las tiendas de chocolate y disfrutamos de la mejor y más divertida cena del viaje en la Hostería de Benedetto y de un concierto de música barroca en San Giorgio.

El Barroco del Valle de Noto, patrimonio de la Humanidad.

Tras el terrible terremoto de 1693 el valle de Noto quiso resurgir más esplendoroso e imprimió en la arquitectura de las nuevas construcciones todas las señas del barroco llegando a ser tan característico que se le denomina barroco siciliano. Además de las iglesias, por supuesto, la arquitectura civil llama la atención por sus palacios con los balcones sostenidos por ménsulas sorprendentes en formas y motivos y las rejas curvas que hacen que pasear por las ciudades de este valle descubriendo sus edificios sea una maravillosa experiencia.


Nuestra estancia en el B&B en Santa Venerina, sentir la paz que allí se respiraba, estar en contacto con la tierra fértil del volcán, bebiendo su vino y degustando sus frutas.

Desde aquí pudimos entrar en contacto con algunos de los lugares más emblemáticos de Siclia. Observar las erupciones del Etna nuestra primera noche, pasear por los senderos de lava en buena compañía, la gole de Alcántara, Siracusa con su teatro griego y la isla de Ortigia con la fuente Aretusa y sus plantas de papiro, referencia de la antigüedad, y aunque la meteorología nos negó una de las grandes imágenes míticas en Taormina, pudimos imaginar la visión impresionante del mar y el volcán desde el Teatro Griego, encaramado en la montaña.

Pasear por los mercados de Catania y Palermo.

El mercado de la pescheria en Catania es un zoco de color donde se mezclan las distintas formas de vida que a lo largo de los siglos han convivido en esta isla. El atún, el pez espada, los erizos, las ostras, comparten su espacio con las frutas y verduras, los quesos, y las especias y productos como alcaparras, pistachos, tomates secos, aceitunas, en fin, otra vez el mediterráneo con sus olores y sabores.

Las islas Eolias

Stromboli, la isla de arena negra donde vimos el cielo estrellado más impresionante. Solo en otra ocasión hemos tenido la oportunidad de observar un cielo similar.

El viento nos impidió subir al volcán para observar las erupciones periódicas pero si pudimos caminar hasta la cota 400 desde donde se puede ver la sciara del fuoco y las erupciones que al anochecer son un espectáculo impresionante que congrega a todos los visitantes de la isla.

Cefalú es una agradable sorpresa en el recorrido, con su interesante casco histórico, la montaña, la catedral y la playa con un mar tranquilo.

En Palermo, nuestra última etapa, conocimos el legado de la cultura normanda en la Capilla Palatina, con sus impresionantes mosaicos, San Giovanni de Eremiti, la iglesia de la Martorana, San Cataldo, la Catedral.

Pasear por el claustro de la catedral de Monreale, entre sus columnas con mosaicos intuyendo el esplendor del periodo normando en Sicilia, ejemplo de convivencia de tres idiomas y tres culturas, árabe, griega ,latina , fue un momento relajante y una grata sorpresa.

Sicilia, la mediterránea, ya tiene unos nuevos amigos y le damos la gracias por haber disfrutado tanto de todo lo que ofrece al visitante.

El viaje de Alberto y co.


Este año no sabíamos donde ir de vacaciones, después de proponer muchos destinos decidimos SICILIA, lo tenía todo , historia, playa, aventura..Empezamos a buscar y todo era muy caro, hasta que por casualidad encontramos la página de Shinesicily.com y con ella a Boris Bonanno. Tengo que decir que desde el momento que contactamos con Boris todo fue rodado.

Rápidamente hicimos itinerarios que luego consultamos con él y en poco tiempo teníamos la guía de Lonely Planet y un mapa de carreteras de michelín muy bueno. Aunque nuestra idea original era quedarnos 2 días en cada una de las casas para ver todo lo que pudiéramos sin grandes desplazamientos, al ir en julio teníamos que estar tres días mínimo en cada casa.

Así que despegamos de barajas el día 6 de julio y llegamos a Catania por la tarde en un vuelo. Allí mismo cogimos el coche y salimos a la carretera en busca de la Casa en Santa Venerina. Tengo que decir que me encanta conducir y que en esta primera toma de contacto con los sicilianos al volante fue totalmente normal y así fue durante todo el recorrido sobre todo en el momento que comprendes la gran tolerancia que tienen los sicilianos con los demás conductores, me explico aunque salgas en un cruce delante mío teniendo yo preferencia, no te pito ni me enfado porque yo haré lo mismo un poco más allá, una vez asimilado esto se conduce con toda normalidad , un poco de concentración para las incorporaciones y a disfrutar, es más en Palermo llegué a disfrutar conduciendo en aquel enjambre de motos y coches.

Encontramos a Cesare en su B&B, es un tipo muy simpático siempre atento y preguntándonos los sitios que íbamos a ver para ver si podía ayudar.

La casa estaba en una finca muy guapa con grandes árboles y frutales, cada día tomábamos un zumo de las naranjas sangre de toro de Cesare.

Al día siguiente nos fuimos a Agrigento y después de perdernos en la autopista y hacer unos kms de más llegamos al valle de los templos un poco tarde, este sitio nos decepcionó un poco, muchísima gente, todos los templos con andamios y un calor sofocante, al terminar decidimos ir a comer a la Scala dei Turchi y después de preguntar varias veces pudimos verlo aunque era tanta el hambre que fuimos a la playa a comer y no estuvimos allí mismo, sino que lo vimos a unos ciento de metros , la verdad es que es impresionante. Mientras esperábamos la comida aproveché para bañarme, el agua era deliciosa y transparente, olvidé el calor por un rato.

Después de comer pensamos ir a la Villa del Casale, lo intentamos pero llegamos cuando cerraban, el plan empezaba a fallar, era demasiada distancia, pero no importa, nos fuimos a Piazza Armerina a tomar un fabuloso “TÉ freddo al limone”, que gran invento, el pueblo era muy bonito, en un alto como casi todos, callejuelas , plazuelas y muy difícil aparcar. Después fuimos a Enna a cenar, esta cuidad ya tenía mucho más movimiento, la gente sentada en la calle y hacía fresco, dimos una vuelta por sus calles muy iluminadas y después fuimos a cenar en un restaurante al lado del espectacular mirador donde se reúne toda la gente joven del lugar.

La cena regular pero la pareja siciliana que nos atendió en su extravagante local era muy simpática, acabamos haciéndonos fotos con ellos.

Después de cenar directos al B&B en busca de una cama donde descansar, al día siguiente todo iría mejor.

En nuestro tercer día nos fuimos a Ragua Ibla pasando sin para por Ragusa descendiendo nuevamente por mil curvas mientras divisábamos la ciudad antigua reconstruida, la verdad es que de lejos se ve impresionante, parece como si no hubiese calles de lo juntas que están las casas.

A la hora que llegamos ya apretaba el calor así que buscamos la sombra de sus callejuelas y fuimos subiendo siguiendo las indicaciones de duomo, pasamos por varios palacios y casonas y llegamos a la plaza del duomo, que también tenía andamios y allí mismo tomamos el TÉ freddo de turno para recuperar el aliento. Después recorrimos sus calles paseamos por su parque, que fresquito, y volvimos hacia el coche, la maquina, por la calle del mercado.

Salimos pitando hacia Noto, muy bonito según Cesare más sin gente, y llegamos a Noto y buscamos el corso principal, casi seguro que vittorio emanuele, allí mismo comimos sobre la marcha en la terraza de un bar con vistas a una gran chiesa de prieda dorada, eran las 4 de la tarde cuando terminamos y comenzamos a pasear por esta preciosa ciudad, la piedra me recordaba a la de salamanca, los palacios se sucedían a uno y otro lado, el calor era tan fuerte que prácticamente íbamos solos por la calle, ya lo dijo Cesare, no hay nadie. Embriagados de tanta belleza y sofocados de calor nos montamos en el horno que era el coche y aire acondicionado a tope nos fuimos a nuestro último destino, Siracusa.

Ya me iba haciendo a la conducción por la isla, ya sabes se adelanta si no viene alguien de frente, las señales y líneas de la carretera sólo están ahí, así que llegamos bastante bien a recinto arqueológico de Siracusa, visitamos el teatro, flipamos en la cueva con forma de oreja y recorrimos el resto de ruinas a ritmo de trago largo de agua fría.

De aquí fuimos a Ortigia, para mi de lo mejor del viaje, aparcamos y después de recorrer la de dios para conseguir los vales de parking nos dedicamos a pasear tranquilamente por sus calles buscando siempre la sombra y parando cada poco a por TÉ freddo y un asiento donde descansar las piernas y los sufridos pies. Nos fuimos dando un paseo hasta el coche por toda la orilla del mar, era sábado, los jóvenes iban y venían, se notaba un gran ambiente pero dejamos las copas para otro día, la verdad es que estábamos muy cansados, así que pusimos rumbo a Santa Venerina y al llegar no hubo chillout ni nada nos fuimos todos a la cama, al día siguiente nos esperaban Catania y Taormina y la final de la copa del mundo de fútbol, ya sabes Francia contra ITALIA.

Pongo el ventilador y desconecto la nevera y al poco ya no estoy.zzzzzzzzzzzzz.

Dia 9 de julio, final de la copa del mundo de fútbol, calor calor calor, hacemos un cambio de planes y decidimos ir a Taormina y pasar el resto del día en alguna playa de la zona, así que tomamos la autostrada dirección Messina y salimos en la salida anterior a Taormina para coger el teleférico, abonamos los tickets de parking para tres horas y como eran solo las 10 de la mañana apenas encontramos cola para subir. La vista es preciosa, la verdad es que los paisajes de la costa son muy guapos porque la montaña llega prácticamente al mar. Arriba ya nos encontramos bastante gente, nos dirigimos primero al teatro greco, los tickets de entrada, como en todos los sitios que fuimos, estaban más caros que lo que ponía en la guía, será el verano o la inflación, o ambos. Este sitio es verdaderamente espectacular, te subes a la grada y miras a través de las columnas y arcos que quedan y ves toda la costa que baja hasta Catania, precioso, luego desde allí vimos villa comunale desde arriba, un gran jardín con grandes árboles que decidimos no visitar por lo escaso del tiempo de parking. De aquí nos fuimos directos al corso principal, Umberto I, creo, esta es una calle muy comercial en la que hay que saber ver la belleza de sus casas y palacetes, pero claro, los comerciantes se empeñan en ampliar sus tiendas sacando a la calle de todo y estropean la estética del lugar, este es un mal que ocurre en todas partes donde el turismo es masivo. Aquí hicimos unas cuantas compras, entre ellas unos paraguas plegables porque nos cayó la típica tormenta veraniega de unos 15 minutos. Decidimos bajar a comer a la playa y nos pusimos a conducir despacio por la zigzageante carretera de la costa, vimos isola bella y otra cuantas playa más y al final comimos en un restaurante en el lungomare de giardini donde el camarero siciliano no tardó en ganarse nuestra confianza, la comida muy buena, muchas risas y comentarios sobre sicilia por parte del equipo local y al final foto de los dos equipos.

Tiramos hacia Messina doblando un par de cabos buscando una playa de arena fina pero al final ya eran tantas las curvas que echamos el freno en la primera que vimos, piedritas, poca anchura y un agua transparente que estaba buenísima, pero por la orografía del sitio antes de las 7 levantamos el vuelo porque la sombra nos comía terreno.

Iniciamos la vuelta a ritmo turístico, parando a hacer fotos de vez en cuando, casi como japoneses, llegas a un sitio y le sacas un montón de fotos , cosas de la foto digital, y ya a la hora de cenar fuimos otra vez a santa maria la scala pero los sitios estaban paralizados por el fútbol, al final conseguimos cenar en una pizzeria entre unos comentarios de la parroquia italiana que curiosamente ninguno bebía nada, si esto pasa en España la cañas y cubatas no faltaban , eso seguro, así que animando al equipo local terminamos y nos fuimos antes de que estallara la locura colectiva llegamos al B&B y allí estaba Cesare con su familia y unos amigos, algunos franceses y nos quedamos con ellos, nos ofrecieron vino casero, animamos a italia, expulsaron a zidane y llegaron los penaltis y corrió el champagne, nos bebimos nuestra copa y a la habitación , teníamos que hacer la maleta , nos esperaba mañana un viaje hacia la costa de Santa Agata del Militello. Me quedé con las ganas de ver Catania pero yo era el único que quería ir aunque no lo dije porque también me apetecía tener un poco de relax en la playa.

Es lunes, 10 de julio, nos toca cambiar de localidad. Después del desayuno me despido de Cesare y del lugar con cierta nostalgia o pena, siempre me ocurre, pero estoy ansioso de llegar al nuevo pueblo y conocer otros lugares. Hemos decidido hacer escala en villa casale, que encontramos cerrado el primer día, así que cogimos la autopista hacia catania y allí empalmamos con la autostrada a-19 hacia enna y un poco antes nos desviamos hacia villa casale, encontramos ciertas dificultades en la señalización en piazza armerina pero al final lo encontramos. Por suerte ese día no había mucha gente ni hacía demasiado calor.

Una vez allí sacamos los tickets, 6 euros, y fuimos derechos a ver los mosaicos. El lugar tiene una estructura metálica bastante fea para protegerlo de inclemencias del tiempo y que provoca que dentro del esta urna de cristal y metal haga un calor considerable, suerte del día no muy caluroso. La visita se hace siguiendo un camino por escaleras y plataformas desde las que se ven los mosaicos que están en el suelo, éstos son muy guapos, los que más me gustaron fueron los de las gimnastas, precursores o mejor inventores del bikini. Después de una botella de agua en el bar salimos en busca de la A-19 otra vez, pero esta vez con la intención de llegar hasta el mar tirreno, pasamos otra vez por las tierras abrasadas del interior hasta que llegamos a unas montañas impresionantes que pertenecen al parque regional de la madonie, las bordeamos y finalmente por un tunel fuimos a dar al mar, aquí tomamos la A-20 dirección messina y como el hambre apretaba decidimos coger la primera salida que podamos y esta es castelbuono, a 12 kms, vale diez minutos,jajjaja, son 12 kms que ya los quisiera un tramo de un ralle; tengo que ceder el volante a mi copi que se marea, por el camino vemos un cartel que dice Relais Santa Anastasia que es una abadía preciosa entre viñedos y con una vista espectacular, la carretera se convierte en pista y llegamos y teníamos que haber reservado, seguimos por la pista que empeora y es un caminado de cabras hasta que llegamos a la general, es decir al tramo de rally , y por allí a castelbuono, una vez aquí aparcamos en la parte alta y buscamos el ristorante nangalarruni famoso en el lugar , pero ya no nos admiten, es tarde, nos vamos a una cafetería y entre pizzas y arancini y postre de helado y cafés, comemos. Luego damos una vuelta por el pueblo empezamos en descenso a la A-20, en santa ágata rápido vemos carteles que nos llevan a il giardino, subimos unos 4 kms de bonitas curvas y llegamos al portón , nos abren y entramos en una finca de olivos, para nosotros que venimos en parte del norte de caceres, como en casa, nos recibe la encantadora Marguerita, llevamos las maletas hasta unos igloos gigantes que tienen dos habitaciones amplias, todo muy nuevo y colocado con gusto, se nota una mano femenina también tenían aire acondicionado pero no lo pusimos , abrimos la ventana y bajamos la mosquitera. La vista es muy guapa, se ve el pueblo y el puerto nuevo y.....la puesta de sol que esto si que es guapo guapo.

11 de julio, estamos en la mitad de las vacaciones, hoy iremos a Cefalú y pasaremos allí el día. El desayuno nos lo sirve Reginaldo un pedazo de brasileño muy tranquilo de movimientos pausados pero felinos como buen bailador de samba que es. Desde la mesa se ve el mar y a esta hora corre una brisa fresca. Reginaldo nos ofrece la posibilidad de cenar allí y aceptamos, con nosotros cenaran también una pareja de gallegos muy simpáticos con los que coincidimos, sería una cena a base de pescado.

Llegados en Cefalú, Primero nos fuimos a conocer el pueblo que esta situado bajo un promontorio que llaman la roca y que pasamos de subir, total, la vista ya era tremenda desde abajo porque este es un pueblo muy interesante con callejuelas medievales, aunque las tiendas también proliferan pero por lo estrechas que son no sacan tantas cosas al exterior. caminando llegamos a la piazza del duomo, un plano inclinado en cuyo lado más alto se encuentra la joya de arquitectura árabe-normando que se encuentra justo al pie del acantilado que forma la rocca, en esta plaza nos tomamos un te freddo, es un sitio agradable con alguna terraza con sombrillas. Después de recorrer varias calles cogimos la vía vittorio emanuele donde visitamos el antiguo lavadero del siglo xvi, el lavatoio. en esta calle hay varios restaurantes cuya terraza está sobre el mar, nosotros elegimos la vecchi marina, comimos bien , la vista fantástica. Y por fin toda la tarde en la playa, nos fuimos a un lido de estos que abundan aquí y alquilamos tumbona y sombrilla y allí estuvimos disfrutando del sol, del mar y de la vista. A la vuelta tuvimos el mismo problema con el peaje, no nos dió ticket y pagamos multa, 5.20, luego se lo comentamos a marguerita y nos dijo que era extraño, que quizás lo hicieran a propósito, sin comentarios.

La cena de margherita fue riquísima, todo muy rico, a los gallegos también les gusto, tanto que todos decidimos cenar otra vez allí al día siguiente.

Para terminar la velada, nos sacaron limoncello hecho por ellos mismos que estaba buenísimo, repetimos, ah y aprovecho para decir que las mermeladas también las hace marguerita, muy buena cocinera esta chica y con una gran presentación toda la cena.

Día 12 de julio, hoy tendremos otro día de relax, visitaremos Tyndaris e iremos a la playa por la zona de capo d’orlando, así que después del desayuno con confitura casera de margherita cogemos nuestra machina y por la autovia a-20 ponemos rumbo a Tyndaris, unas ruinas greco -romanas que no están mal y que se ven rápido. Primero nos encontramos con el santuario de la Madonna cuya cúpula ya nos envía reflejos solares desde lejos, dentro te encuentras con un templo que no dice gran cosa y con una virgen negra con la inscripción "soy negra pero hermosa", fuera las vistas son espectaculares con una gran lengua de arena que sobresale del mar y que queda cubierta cuando el oleaje es fuerte. Nos vamos a las ruinas que están a 300 metros, no es una gran extensión, en realidad una basílica, el teatro greco-romano y unas casas romanas pero desde el lugar la vista es bonita y en días claros se ven las islas Eolías. Compramos unas almendras garrapiñadas y alguna otra cosa y nos vamos a nuestro fantástico día de playa en capo d’orlando, conforme vamos llegando el cielo se va ennegreciendo, vamos directos a comer en una pizzería situada en la misma playa y con unos tendejones como techo. En medio de la comida empiezan a caer gotas, que van a más y la gente empieza a largarse, nosotros cogemos los paraguas del coche y acabamos nuestra pizza entre risas y mucho cachondeo con los camareros. Visto que la cosa está muy negra decidimos ir hacia cefalú porque al fondo se ve como el cielo está más azul y efectivamente al llegar allí ya luce el sol y así pasamos el resto del día en la misma playa que el día anterior, no nos importa repetir porque el sitio es muy agradable. De vuelta al giardino, vemos la puesta de sol y nos vamos a preparar para la cena en la que margherita nos vuelve a deleitar con su arte culinario que es mucho, vamos que recomiendo a todos los que paren aquí que prueben un día a cenar, seguro que repiten.

limoncelo para despedirnos del lugar y de nuestros amigos gallegos y a dormir que mañana nos vamos a Scopello.

Al día siguiente después de dejarle de recuerdo en la habitación los platos del tartaruga nos despedimos del giardino, de marghuerita y reginaldo, tomamos la a-20 para luego pasar a la a-19 y llegar a la circunvalación de Palermo en poco tiempo, pero en palermo el tráfico está cargado y sigue cargado cuando tomamos la a-29 direccion al aeropurto y al golfo de castellammare, dejamos la autostrada y tomamos la ss-187 que nos deja en Scopello, el pueblo es pequeño, muy pequeño diría, seguimos los carteles de casale corcella que nos llevan a un camino de tierra que sube por empinadas cuestas, y sube y sube tanto que el km y medio parece mucho más , por fin y la última casa esta casale corcella, nos encontramos con una construción nueva de piedra y madera en un paisaje casi sin arbolado pero con una vista del golfo espectacular, como tantas aquí , pero esta en especial a mí me gustó, tanto de día como de noche. Aquí arriba hace un calor infernal y nos piramos pista abajo a ver lo que podamos , primero a Segesta, así que volvemos a a-29 y tiramos dirección trapani hasta la salida de Segesta, aquí se aparca y hay dos cosas para ver , el templo dórico, fabuloso y en otro sitio que se sube andando los valientes o en un autobús donde se encuentra el teatro y unos restos de fuertes y casas, así primero fuimos al teatro en bus porque el calor era sofocante y la cuesta muy empinada, el teatro estaba bastante bien pero los otros restos supongo que hay que mirarlos con ojos de arqueólogo para apreciarlos. Esperamos al bus a pleno sol, ni una sombra allí arriba, oiga, y fuimos a comer al bar del lugar que tenía un negocio impresionante, al menos estos meses de gran afluencia. Después de comer fuimos al templo, este sí que impresiona, lástima que las flores que aparecen en las fotos se marchitaran todas en junio, pero el monumento en sí vale la pena el viaje.

Volvemos a la autostrada y nos dirigimos a las salinas de trapani y la isla de mozia, según dicen al pasar en barco a la isla se ve la calzada en el fondo , nosotros la verdad es que no vimos nada, la isla en sí es un sitio tranquilo y el museo nos pareció bastante caro, 6 euros , sí es verdad que tiene la estatua entera del muchacho con la mano en la cadera y luego tiene muchísimos restos, utensilios, monedas , etc..Volvimos a tierra firme, aunque esto en esta isla volcánica es mucho decir, y al paisaje de las salinas , nos hubiera gustado estar aquí al atardecer pero no pudo ser, lo digo por las fotos con el sol poniendose sobre las salinas con los muchos reflejos que provocan los cristales de la sal.

Nos vamos a trapani donde sólo recomiendo ver la zona de la catedral y las al rededores de garibaldi, con muchos palacios, con mejor y peor conservación, con unas calles peatonales supertranquilas, con aquel calor normal, la gente no sale hasta que baja el sol, pero nosotros entonces ya teníamos que estar en érice. tambien muy agradable el corso vittorio emanuel y alrededores desde donde se veían los grandes barcos del puerto. Aquí en trápani se nota mucho la población de origen magrebí, al igual que ocurre en el sur de España.

Erice, hay que subir tanto que hay funicular, pero vale la pena ir por la carretera , las vistas son de parar cada poco a hacer fotos . Dejamos el coche y subimos por la empinadísima vittorio emanuel y nada más empezar a la izquierda está la chiesa madre y su campanario, luego volvemos al corso para seguir la agotadora subida, el calzado resbala al dar las zancadas y ves como la gente pega patinazos al descender, qué será esto en invierno con helada, la subida está jalonada de tiendas y establecimientos hoteleros en los que se aprecia un gran cuidado por todos los detalles, seguimos hasta llegar a una piazza umberto i creo, aqui terrazita y cerveza que nos la merecemos, el camarero es supersimpático, habla muy bien español, es un enamorado de la música española de la que nombra un montón de grupos que le gustan. Después de recorrer el pueblo vamos a cenar a un sitio fantástico con una vista a la puesta del sol sobre el mar maravillosa, monte san guiliano, cenamos muy bien y caminito a casale corcella, al llegar nos quedamos un rato disfrutando de la vista antes de irnos a dormir.

DIA 14 , visita a Palermo, al principio iba un poco temeroso, lees la guía y parece que la ciudad te va a comer, pero la verdad es que al haber estado anteriormente en Nápoles me encontré como pez en el agua , un poco complicado aparcar en zona permitida, pero en prohibido...ningún problema.

La ciudad no está bien señalizada pero con un poco de orientación y preguntando se llega a los sitios, y así casi sin darnos cuenta nos vimos al lado del palacio normando con la capilla palatina en su interior. Entramos sin hacer cola, debía ser el calor que hacía, la capilla palatina estaba en obras, como no, pero a pesar de ello, el sitio es de una belleza que impacta, joyas incrustadas en mármoles, mosaicos con escenas del antiguo testamento y el artesonado de estalactitas (muqarnas). Después hicimos una visita guiada por palacio normando que es sede del parlamento siciliano.

De aquí nos fuimos a la zona del quattro canti y aparcamos en una callejuela cerca del marcado ballaró y nos dedicamos a pasear, visitamos la iglesia de san giacomo dei eremiti, la chiesa de santa caterina , la fontana pretoria , la martorana, fabulosa, la chiesa de san cataldo, paseamos por la calle maqueda, rodeamos el museo arqueologico y salimos a la calle roma donde vimos la iglesia de san domenico y después callejeamos por mercados tomando algún te freddo de vez en mucho, el calor era pegajoso, las calles tenían esa mezcla de grandes palacios y grandes desconchones en las fachada, común a toda la isla pero que aquí se ve como su máximo exponente. También visitamos la catedral impresionante por fuera y mas sencilla por dentro, demasiado para un solo día , así que ya agotados nos fuimos hacia scopello escoltados por cientos de motos de todos los tamaños entre las que nos acoplamos muy bien aunque salir nos costó más que entrar, sencillamente no había señales que indicaran salidas hacía ningún sitio así que orientación y preguntar.

Llegamos a scopello y en la subida hacia casacorcella pinchamos una rueda, la reventamos, inservible, decidimos quedarnos a cenar y luego subir con la rueda de galleta por aquellas cuestas.

Cenamos en il ristorante la terraza, super agradable, tranquilo, brisa fresquita, buena comida. después nos fuimos a acostar, al día siguiente teníamos que llamar para arreglar la rueda y marchar a selinunte que habíamos dejado para el final, pero todo se torció , el seguro del coche nos dejaba el sábado sin coche y nos ponía un taxi para ir el domingo al aeropuerto pero no aceptamos, qué hacíamos allí sin coche, la playa está lejos y casa corcella también y el calor era fuerte, así que nos quedamos con coche pero sin rueda de repuesto con lo que no pudimos ir a selinunte (queda pendiente) y nos fuimos a visitar la reserva natural de lo zingaro, caminata bajo el sol pero el sitio es espectacular , el sitio me refiero la cala que pudimos visitar, porque las otras calas no se podía ir por un incendio de días atrás, no obstante esta calita era una delicia, como se suele decir : como en las películas, un agua cristalina que se veía el fondo.

después nos fuimos a comer a una playa que hay antes de llegar a scopello y pasamos allí la tarde .

Por la noche cenamos en otro restaurante por probar otro sitio, pero nos gusto mas la terraza, de hecho estábamos casi solos .

Luego al hotel a preparar equipajes y al día siguiente al aeropuerto a 80km/ hora velocidad de rueda de galleta, pero llegamos bien, luego el aeropuerto es un poco desastre para comer pero ya daba igual, despegamos volando sobre el mar y como siempre con esa sensación de que algo de mí se queda allá abajo.

Días después me llegó un cargo del coche, me cobraban la rueda, pero si estaba a todo riesgo, es gracioso si das 4 vueltas de campana y machacas el coche no pagas nada, pero si pinchas si.... en fin no vamos a dejar que esto empañe los buenos recuerdos, cesare, margherita, reginaldo y por supuesto boris bonanno, un saludo y hasta siempre amigos.