domingo, 28 de enero de 2007

El viaje de Alberto y co.


Este año no sabíamos donde ir de vacaciones, después de proponer muchos destinos decidimos SICILIA, lo tenía todo , historia, playa, aventura..Empezamos a buscar y todo era muy caro, hasta que por casualidad encontramos la página de Shinesicily.com y con ella a Boris Bonanno. Tengo que decir que desde el momento que contactamos con Boris todo fue rodado.

Rápidamente hicimos itinerarios que luego consultamos con él y en poco tiempo teníamos la guía de Lonely Planet y un mapa de carreteras de michelín muy bueno. Aunque nuestra idea original era quedarnos 2 días en cada una de las casas para ver todo lo que pudiéramos sin grandes desplazamientos, al ir en julio teníamos que estar tres días mínimo en cada casa.

Así que despegamos de barajas el día 6 de julio y llegamos a Catania por la tarde en un vuelo. Allí mismo cogimos el coche y salimos a la carretera en busca de la Casa en Santa Venerina. Tengo que decir que me encanta conducir y que en esta primera toma de contacto con los sicilianos al volante fue totalmente normal y así fue durante todo el recorrido sobre todo en el momento que comprendes la gran tolerancia que tienen los sicilianos con los demás conductores, me explico aunque salgas en un cruce delante mío teniendo yo preferencia, no te pito ni me enfado porque yo haré lo mismo un poco más allá, una vez asimilado esto se conduce con toda normalidad , un poco de concentración para las incorporaciones y a disfrutar, es más en Palermo llegué a disfrutar conduciendo en aquel enjambre de motos y coches.

Encontramos a Cesare en su B&B, es un tipo muy simpático siempre atento y preguntándonos los sitios que íbamos a ver para ver si podía ayudar.

La casa estaba en una finca muy guapa con grandes árboles y frutales, cada día tomábamos un zumo de las naranjas sangre de toro de Cesare.

Al día siguiente nos fuimos a Agrigento y después de perdernos en la autopista y hacer unos kms de más llegamos al valle de los templos un poco tarde, este sitio nos decepcionó un poco, muchísima gente, todos los templos con andamios y un calor sofocante, al terminar decidimos ir a comer a la Scala dei Turchi y después de preguntar varias veces pudimos verlo aunque era tanta el hambre que fuimos a la playa a comer y no estuvimos allí mismo, sino que lo vimos a unos ciento de metros , la verdad es que es impresionante. Mientras esperábamos la comida aproveché para bañarme, el agua era deliciosa y transparente, olvidé el calor por un rato.

Después de comer pensamos ir a la Villa del Casale, lo intentamos pero llegamos cuando cerraban, el plan empezaba a fallar, era demasiada distancia, pero no importa, nos fuimos a Piazza Armerina a tomar un fabuloso “TÉ freddo al limone”, que gran invento, el pueblo era muy bonito, en un alto como casi todos, callejuelas , plazuelas y muy difícil aparcar. Después fuimos a Enna a cenar, esta cuidad ya tenía mucho más movimiento, la gente sentada en la calle y hacía fresco, dimos una vuelta por sus calles muy iluminadas y después fuimos a cenar en un restaurante al lado del espectacular mirador donde se reúne toda la gente joven del lugar.

La cena regular pero la pareja siciliana que nos atendió en su extravagante local era muy simpática, acabamos haciéndonos fotos con ellos.

Después de cenar directos al B&B en busca de una cama donde descansar, al día siguiente todo iría mejor.

En nuestro tercer día nos fuimos a Ragua Ibla pasando sin para por Ragusa descendiendo nuevamente por mil curvas mientras divisábamos la ciudad antigua reconstruida, la verdad es que de lejos se ve impresionante, parece como si no hubiese calles de lo juntas que están las casas.

A la hora que llegamos ya apretaba el calor así que buscamos la sombra de sus callejuelas y fuimos subiendo siguiendo las indicaciones de duomo, pasamos por varios palacios y casonas y llegamos a la plaza del duomo, que también tenía andamios y allí mismo tomamos el TÉ freddo de turno para recuperar el aliento. Después recorrimos sus calles paseamos por su parque, que fresquito, y volvimos hacia el coche, la maquina, por la calle del mercado.

Salimos pitando hacia Noto, muy bonito según Cesare más sin gente, y llegamos a Noto y buscamos el corso principal, casi seguro que vittorio emanuele, allí mismo comimos sobre la marcha en la terraza de un bar con vistas a una gran chiesa de prieda dorada, eran las 4 de la tarde cuando terminamos y comenzamos a pasear por esta preciosa ciudad, la piedra me recordaba a la de salamanca, los palacios se sucedían a uno y otro lado, el calor era tan fuerte que prácticamente íbamos solos por la calle, ya lo dijo Cesare, no hay nadie. Embriagados de tanta belleza y sofocados de calor nos montamos en el horno que era el coche y aire acondicionado a tope nos fuimos a nuestro último destino, Siracusa.

Ya me iba haciendo a la conducción por la isla, ya sabes se adelanta si no viene alguien de frente, las señales y líneas de la carretera sólo están ahí, así que llegamos bastante bien a recinto arqueológico de Siracusa, visitamos el teatro, flipamos en la cueva con forma de oreja y recorrimos el resto de ruinas a ritmo de trago largo de agua fría.

De aquí fuimos a Ortigia, para mi de lo mejor del viaje, aparcamos y después de recorrer la de dios para conseguir los vales de parking nos dedicamos a pasear tranquilamente por sus calles buscando siempre la sombra y parando cada poco a por TÉ freddo y un asiento donde descansar las piernas y los sufridos pies. Nos fuimos dando un paseo hasta el coche por toda la orilla del mar, era sábado, los jóvenes iban y venían, se notaba un gran ambiente pero dejamos las copas para otro día, la verdad es que estábamos muy cansados, así que pusimos rumbo a Santa Venerina y al llegar no hubo chillout ni nada nos fuimos todos a la cama, al día siguiente nos esperaban Catania y Taormina y la final de la copa del mundo de fútbol, ya sabes Francia contra ITALIA.

Pongo el ventilador y desconecto la nevera y al poco ya no estoy.zzzzzzzzzzzzz.

Dia 9 de julio, final de la copa del mundo de fútbol, calor calor calor, hacemos un cambio de planes y decidimos ir a Taormina y pasar el resto del día en alguna playa de la zona, así que tomamos la autostrada dirección Messina y salimos en la salida anterior a Taormina para coger el teleférico, abonamos los tickets de parking para tres horas y como eran solo las 10 de la mañana apenas encontramos cola para subir. La vista es preciosa, la verdad es que los paisajes de la costa son muy guapos porque la montaña llega prácticamente al mar. Arriba ya nos encontramos bastante gente, nos dirigimos primero al teatro greco, los tickets de entrada, como en todos los sitios que fuimos, estaban más caros que lo que ponía en la guía, será el verano o la inflación, o ambos. Este sitio es verdaderamente espectacular, te subes a la grada y miras a través de las columnas y arcos que quedan y ves toda la costa que baja hasta Catania, precioso, luego desde allí vimos villa comunale desde arriba, un gran jardín con grandes árboles que decidimos no visitar por lo escaso del tiempo de parking. De aquí nos fuimos directos al corso principal, Umberto I, creo, esta es una calle muy comercial en la que hay que saber ver la belleza de sus casas y palacetes, pero claro, los comerciantes se empeñan en ampliar sus tiendas sacando a la calle de todo y estropean la estética del lugar, este es un mal que ocurre en todas partes donde el turismo es masivo. Aquí hicimos unas cuantas compras, entre ellas unos paraguas plegables porque nos cayó la típica tormenta veraniega de unos 15 minutos. Decidimos bajar a comer a la playa y nos pusimos a conducir despacio por la zigzageante carretera de la costa, vimos isola bella y otra cuantas playa más y al final comimos en un restaurante en el lungomare de giardini donde el camarero siciliano no tardó en ganarse nuestra confianza, la comida muy buena, muchas risas y comentarios sobre sicilia por parte del equipo local y al final foto de los dos equipos.

Tiramos hacia Messina doblando un par de cabos buscando una playa de arena fina pero al final ya eran tantas las curvas que echamos el freno en la primera que vimos, piedritas, poca anchura y un agua transparente que estaba buenísima, pero por la orografía del sitio antes de las 7 levantamos el vuelo porque la sombra nos comía terreno.

Iniciamos la vuelta a ritmo turístico, parando a hacer fotos de vez en cuando, casi como japoneses, llegas a un sitio y le sacas un montón de fotos , cosas de la foto digital, y ya a la hora de cenar fuimos otra vez a santa maria la scala pero los sitios estaban paralizados por el fútbol, al final conseguimos cenar en una pizzeria entre unos comentarios de la parroquia italiana que curiosamente ninguno bebía nada, si esto pasa en España la cañas y cubatas no faltaban , eso seguro, así que animando al equipo local terminamos y nos fuimos antes de que estallara la locura colectiva llegamos al B&B y allí estaba Cesare con su familia y unos amigos, algunos franceses y nos quedamos con ellos, nos ofrecieron vino casero, animamos a italia, expulsaron a zidane y llegaron los penaltis y corrió el champagne, nos bebimos nuestra copa y a la habitación , teníamos que hacer la maleta , nos esperaba mañana un viaje hacia la costa de Santa Agata del Militello. Me quedé con las ganas de ver Catania pero yo era el único que quería ir aunque no lo dije porque también me apetecía tener un poco de relax en la playa.

Es lunes, 10 de julio, nos toca cambiar de localidad. Después del desayuno me despido de Cesare y del lugar con cierta nostalgia o pena, siempre me ocurre, pero estoy ansioso de llegar al nuevo pueblo y conocer otros lugares. Hemos decidido hacer escala en villa casale, que encontramos cerrado el primer día, así que cogimos la autopista hacia catania y allí empalmamos con la autostrada a-19 hacia enna y un poco antes nos desviamos hacia villa casale, encontramos ciertas dificultades en la señalización en piazza armerina pero al final lo encontramos. Por suerte ese día no había mucha gente ni hacía demasiado calor.

Una vez allí sacamos los tickets, 6 euros, y fuimos derechos a ver los mosaicos. El lugar tiene una estructura metálica bastante fea para protegerlo de inclemencias del tiempo y que provoca que dentro del esta urna de cristal y metal haga un calor considerable, suerte del día no muy caluroso. La visita se hace siguiendo un camino por escaleras y plataformas desde las que se ven los mosaicos que están en el suelo, éstos son muy guapos, los que más me gustaron fueron los de las gimnastas, precursores o mejor inventores del bikini. Después de una botella de agua en el bar salimos en busca de la A-19 otra vez, pero esta vez con la intención de llegar hasta el mar tirreno, pasamos otra vez por las tierras abrasadas del interior hasta que llegamos a unas montañas impresionantes que pertenecen al parque regional de la madonie, las bordeamos y finalmente por un tunel fuimos a dar al mar, aquí tomamos la A-20 dirección messina y como el hambre apretaba decidimos coger la primera salida que podamos y esta es castelbuono, a 12 kms, vale diez minutos,jajjaja, son 12 kms que ya los quisiera un tramo de un ralle; tengo que ceder el volante a mi copi que se marea, por el camino vemos un cartel que dice Relais Santa Anastasia que es una abadía preciosa entre viñedos y con una vista espectacular, la carretera se convierte en pista y llegamos y teníamos que haber reservado, seguimos por la pista que empeora y es un caminado de cabras hasta que llegamos a la general, es decir al tramo de rally , y por allí a castelbuono, una vez aquí aparcamos en la parte alta y buscamos el ristorante nangalarruni famoso en el lugar , pero ya no nos admiten, es tarde, nos vamos a una cafetería y entre pizzas y arancini y postre de helado y cafés, comemos. Luego damos una vuelta por el pueblo empezamos en descenso a la A-20, en santa ágata rápido vemos carteles que nos llevan a il giardino, subimos unos 4 kms de bonitas curvas y llegamos al portón , nos abren y entramos en una finca de olivos, para nosotros que venimos en parte del norte de caceres, como en casa, nos recibe la encantadora Marguerita, llevamos las maletas hasta unos igloos gigantes que tienen dos habitaciones amplias, todo muy nuevo y colocado con gusto, se nota una mano femenina también tenían aire acondicionado pero no lo pusimos , abrimos la ventana y bajamos la mosquitera. La vista es muy guapa, se ve el pueblo y el puerto nuevo y.....la puesta de sol que esto si que es guapo guapo.

11 de julio, estamos en la mitad de las vacaciones, hoy iremos a Cefalú y pasaremos allí el día. El desayuno nos lo sirve Reginaldo un pedazo de brasileño muy tranquilo de movimientos pausados pero felinos como buen bailador de samba que es. Desde la mesa se ve el mar y a esta hora corre una brisa fresca. Reginaldo nos ofrece la posibilidad de cenar allí y aceptamos, con nosotros cenaran también una pareja de gallegos muy simpáticos con los que coincidimos, sería una cena a base de pescado.

Llegados en Cefalú, Primero nos fuimos a conocer el pueblo que esta situado bajo un promontorio que llaman la roca y que pasamos de subir, total, la vista ya era tremenda desde abajo porque este es un pueblo muy interesante con callejuelas medievales, aunque las tiendas también proliferan pero por lo estrechas que son no sacan tantas cosas al exterior. caminando llegamos a la piazza del duomo, un plano inclinado en cuyo lado más alto se encuentra la joya de arquitectura árabe-normando que se encuentra justo al pie del acantilado que forma la rocca, en esta plaza nos tomamos un te freddo, es un sitio agradable con alguna terraza con sombrillas. Después de recorrer varias calles cogimos la vía vittorio emanuele donde visitamos el antiguo lavadero del siglo xvi, el lavatoio. en esta calle hay varios restaurantes cuya terraza está sobre el mar, nosotros elegimos la vecchi marina, comimos bien , la vista fantástica. Y por fin toda la tarde en la playa, nos fuimos a un lido de estos que abundan aquí y alquilamos tumbona y sombrilla y allí estuvimos disfrutando del sol, del mar y de la vista. A la vuelta tuvimos el mismo problema con el peaje, no nos dió ticket y pagamos multa, 5.20, luego se lo comentamos a marguerita y nos dijo que era extraño, que quizás lo hicieran a propósito, sin comentarios.

La cena de margherita fue riquísima, todo muy rico, a los gallegos también les gusto, tanto que todos decidimos cenar otra vez allí al día siguiente.

Para terminar la velada, nos sacaron limoncello hecho por ellos mismos que estaba buenísimo, repetimos, ah y aprovecho para decir que las mermeladas también las hace marguerita, muy buena cocinera esta chica y con una gran presentación toda la cena.

Día 12 de julio, hoy tendremos otro día de relax, visitaremos Tyndaris e iremos a la playa por la zona de capo d’orlando, así que después del desayuno con confitura casera de margherita cogemos nuestra machina y por la autovia a-20 ponemos rumbo a Tyndaris, unas ruinas greco -romanas que no están mal y que se ven rápido. Primero nos encontramos con el santuario de la Madonna cuya cúpula ya nos envía reflejos solares desde lejos, dentro te encuentras con un templo que no dice gran cosa y con una virgen negra con la inscripción "soy negra pero hermosa", fuera las vistas son espectaculares con una gran lengua de arena que sobresale del mar y que queda cubierta cuando el oleaje es fuerte. Nos vamos a las ruinas que están a 300 metros, no es una gran extensión, en realidad una basílica, el teatro greco-romano y unas casas romanas pero desde el lugar la vista es bonita y en días claros se ven las islas Eolías. Compramos unas almendras garrapiñadas y alguna otra cosa y nos vamos a nuestro fantástico día de playa en capo d’orlando, conforme vamos llegando el cielo se va ennegreciendo, vamos directos a comer en una pizzería situada en la misma playa y con unos tendejones como techo. En medio de la comida empiezan a caer gotas, que van a más y la gente empieza a largarse, nosotros cogemos los paraguas del coche y acabamos nuestra pizza entre risas y mucho cachondeo con los camareros. Visto que la cosa está muy negra decidimos ir hacia cefalú porque al fondo se ve como el cielo está más azul y efectivamente al llegar allí ya luce el sol y así pasamos el resto del día en la misma playa que el día anterior, no nos importa repetir porque el sitio es muy agradable. De vuelta al giardino, vemos la puesta de sol y nos vamos a preparar para la cena en la que margherita nos vuelve a deleitar con su arte culinario que es mucho, vamos que recomiendo a todos los que paren aquí que prueben un día a cenar, seguro que repiten.

limoncelo para despedirnos del lugar y de nuestros amigos gallegos y a dormir que mañana nos vamos a Scopello.

Al día siguiente después de dejarle de recuerdo en la habitación los platos del tartaruga nos despedimos del giardino, de marghuerita y reginaldo, tomamos la a-20 para luego pasar a la a-19 y llegar a la circunvalación de Palermo en poco tiempo, pero en palermo el tráfico está cargado y sigue cargado cuando tomamos la a-29 direccion al aeropurto y al golfo de castellammare, dejamos la autostrada y tomamos la ss-187 que nos deja en Scopello, el pueblo es pequeño, muy pequeño diría, seguimos los carteles de casale corcella que nos llevan a un camino de tierra que sube por empinadas cuestas, y sube y sube tanto que el km y medio parece mucho más , por fin y la última casa esta casale corcella, nos encontramos con una construción nueva de piedra y madera en un paisaje casi sin arbolado pero con una vista del golfo espectacular, como tantas aquí , pero esta en especial a mí me gustó, tanto de día como de noche. Aquí arriba hace un calor infernal y nos piramos pista abajo a ver lo que podamos , primero a Segesta, así que volvemos a a-29 y tiramos dirección trapani hasta la salida de Segesta, aquí se aparca y hay dos cosas para ver , el templo dórico, fabuloso y en otro sitio que se sube andando los valientes o en un autobús donde se encuentra el teatro y unos restos de fuertes y casas, así primero fuimos al teatro en bus porque el calor era sofocante y la cuesta muy empinada, el teatro estaba bastante bien pero los otros restos supongo que hay que mirarlos con ojos de arqueólogo para apreciarlos. Esperamos al bus a pleno sol, ni una sombra allí arriba, oiga, y fuimos a comer al bar del lugar que tenía un negocio impresionante, al menos estos meses de gran afluencia. Después de comer fuimos al templo, este sí que impresiona, lástima que las flores que aparecen en las fotos se marchitaran todas en junio, pero el monumento en sí vale la pena el viaje.

Volvemos a la autostrada y nos dirigimos a las salinas de trapani y la isla de mozia, según dicen al pasar en barco a la isla se ve la calzada en el fondo , nosotros la verdad es que no vimos nada, la isla en sí es un sitio tranquilo y el museo nos pareció bastante caro, 6 euros , sí es verdad que tiene la estatua entera del muchacho con la mano en la cadera y luego tiene muchísimos restos, utensilios, monedas , etc..Volvimos a tierra firme, aunque esto en esta isla volcánica es mucho decir, y al paisaje de las salinas , nos hubiera gustado estar aquí al atardecer pero no pudo ser, lo digo por las fotos con el sol poniendose sobre las salinas con los muchos reflejos que provocan los cristales de la sal.

Nos vamos a trapani donde sólo recomiendo ver la zona de la catedral y las al rededores de garibaldi, con muchos palacios, con mejor y peor conservación, con unas calles peatonales supertranquilas, con aquel calor normal, la gente no sale hasta que baja el sol, pero nosotros entonces ya teníamos que estar en érice. tambien muy agradable el corso vittorio emanuel y alrededores desde donde se veían los grandes barcos del puerto. Aquí en trápani se nota mucho la población de origen magrebí, al igual que ocurre en el sur de España.

Erice, hay que subir tanto que hay funicular, pero vale la pena ir por la carretera , las vistas son de parar cada poco a hacer fotos . Dejamos el coche y subimos por la empinadísima vittorio emanuel y nada más empezar a la izquierda está la chiesa madre y su campanario, luego volvemos al corso para seguir la agotadora subida, el calzado resbala al dar las zancadas y ves como la gente pega patinazos al descender, qué será esto en invierno con helada, la subida está jalonada de tiendas y establecimientos hoteleros en los que se aprecia un gran cuidado por todos los detalles, seguimos hasta llegar a una piazza umberto i creo, aqui terrazita y cerveza que nos la merecemos, el camarero es supersimpático, habla muy bien español, es un enamorado de la música española de la que nombra un montón de grupos que le gustan. Después de recorrer el pueblo vamos a cenar a un sitio fantástico con una vista a la puesta del sol sobre el mar maravillosa, monte san guiliano, cenamos muy bien y caminito a casale corcella, al llegar nos quedamos un rato disfrutando de la vista antes de irnos a dormir.

DIA 14 , visita a Palermo, al principio iba un poco temeroso, lees la guía y parece que la ciudad te va a comer, pero la verdad es que al haber estado anteriormente en Nápoles me encontré como pez en el agua , un poco complicado aparcar en zona permitida, pero en prohibido...ningún problema.

La ciudad no está bien señalizada pero con un poco de orientación y preguntando se llega a los sitios, y así casi sin darnos cuenta nos vimos al lado del palacio normando con la capilla palatina en su interior. Entramos sin hacer cola, debía ser el calor que hacía, la capilla palatina estaba en obras, como no, pero a pesar de ello, el sitio es de una belleza que impacta, joyas incrustadas en mármoles, mosaicos con escenas del antiguo testamento y el artesonado de estalactitas (muqarnas). Después hicimos una visita guiada por palacio normando que es sede del parlamento siciliano.

De aquí nos fuimos a la zona del quattro canti y aparcamos en una callejuela cerca del marcado ballaró y nos dedicamos a pasear, visitamos la iglesia de san giacomo dei eremiti, la chiesa de santa caterina , la fontana pretoria , la martorana, fabulosa, la chiesa de san cataldo, paseamos por la calle maqueda, rodeamos el museo arqueologico y salimos a la calle roma donde vimos la iglesia de san domenico y después callejeamos por mercados tomando algún te freddo de vez en mucho, el calor era pegajoso, las calles tenían esa mezcla de grandes palacios y grandes desconchones en las fachada, común a toda la isla pero que aquí se ve como su máximo exponente. También visitamos la catedral impresionante por fuera y mas sencilla por dentro, demasiado para un solo día , así que ya agotados nos fuimos hacia scopello escoltados por cientos de motos de todos los tamaños entre las que nos acoplamos muy bien aunque salir nos costó más que entrar, sencillamente no había señales que indicaran salidas hacía ningún sitio así que orientación y preguntar.

Llegamos a scopello y en la subida hacia casacorcella pinchamos una rueda, la reventamos, inservible, decidimos quedarnos a cenar y luego subir con la rueda de galleta por aquellas cuestas.

Cenamos en il ristorante la terraza, super agradable, tranquilo, brisa fresquita, buena comida. después nos fuimos a acostar, al día siguiente teníamos que llamar para arreglar la rueda y marchar a selinunte que habíamos dejado para el final, pero todo se torció , el seguro del coche nos dejaba el sábado sin coche y nos ponía un taxi para ir el domingo al aeropuerto pero no aceptamos, qué hacíamos allí sin coche, la playa está lejos y casa corcella también y el calor era fuerte, así que nos quedamos con coche pero sin rueda de repuesto con lo que no pudimos ir a selinunte (queda pendiente) y nos fuimos a visitar la reserva natural de lo zingaro, caminata bajo el sol pero el sitio es espectacular , el sitio me refiero la cala que pudimos visitar, porque las otras calas no se podía ir por un incendio de días atrás, no obstante esta calita era una delicia, como se suele decir : como en las películas, un agua cristalina que se veía el fondo.

después nos fuimos a comer a una playa que hay antes de llegar a scopello y pasamos allí la tarde .

Por la noche cenamos en otro restaurante por probar otro sitio, pero nos gusto mas la terraza, de hecho estábamos casi solos .

Luego al hotel a preparar equipajes y al día siguiente al aeropuerto a 80km/ hora velocidad de rueda de galleta, pero llegamos bien, luego el aeropuerto es un poco desastre para comer pero ya daba igual, despegamos volando sobre el mar y como siempre con esa sensación de que algo de mí se queda allá abajo.

Días después me llegó un cargo del coche, me cobraban la rueda, pero si estaba a todo riesgo, es gracioso si das 4 vueltas de campana y machacas el coche no pagas nada, pero si pinchas si.... en fin no vamos a dejar que esto empañe los buenos recuerdos, cesare, margherita, reginaldo y por supuesto boris bonanno, un saludo y hasta siempre amigos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada