miércoles, 2 de mayo de 2007

Semana Santa 2007

Articulo escrito por Pilar Freire Vázquez

Siguen los viajes organizados por Shinesicily.com


Estimado Boris: Como te prometí voy a contarte nuestra experiencia en Sicilia. Lo primero es decirte que la isla nos pareció sorprendente en su enorme variedad, y los sicilianos la gente mas amable que nunca nos hemos encontrado, siempre dispuestos a ayudarte y a entablar conversación. Nunca habíamos viajado con este tipo de alojamiento, y nos ha resultado una grata experiencia, te permite conocer mas de cerca el entorno del lugar, y sus gentes, y creo que nos hemos podido enterar mas de cómo es la vida siciliana.
El primer día, llegamos del aeropuerto a Palermo, y aunque llevábamos el plano y tus indicaciones, la verdad es que estábamos perdidos y me sonó el móvil, era del alojamiento de Al Galileo, que se brindó inmediatamente a ir a buscarnos, y no estábamos precisamente cerca, fue la primera grata sorpresa, nos acompañó, y al tiempo nos dió un paseo por la Palermo "intra murallas", con los edificios iluminados, bueno, !todo un placer para el primer contacto!
Nuestro viaje realmente empezó al día siguiente con la visita a Cefalú, aconsejo no perdérselo, además de un pintoresco lugar de turismo, es un pueblo encantador, con unas playas preciosas, aunque supongo que en verano estarán llenas, tienes además unos rincones bellísimos con las casas encajadas en la roca, y el duomo (casi metido en la enorme roca-cabeza-cefalos, que es su misma esencia), y con unos maravillosos mosaicos medievales, estupendamente bien conservados.
A mediodía llegamos a Piazza Armerina, y ya empezamos a ver algo que nos llamó mucho la atención durante el viaje, esos grandes pueblos o ciudades sicilianas, agarrados a las montañas, retrepando por ellas, como Enna, y después como Módica o Ragusa-Ibbla, que fue todo un descubrimiento.
!Qué podría decir de Villa Casale!, es el conjunto de mosaicos romanos mejor conservados, las escenas variadísimas y conservando todo su color, una auténtica reconstrucción de las costumbres del Bajo Imperio. Llegamos a Catania con el tiempo justo de dar un paseo por las largas calles de su centro, y meternos en alguna iglesia engalanada de ramos de Pascua; mi impresión es que Catania es algo oscura, por el suelo y la piedra volcánica de sus edificios, pero la gente pasea alegre sin importarle la amenaza constante del volcán.
Creo que de todos los alojamientos, el que recuerdo con mayor cariño es Casa Pippinito, y Cesare, que también vino a buscarnos a la plaza de la iglesia de Santa Venerina. Charlamos con él, y su casa es un rincón de paz, con unas mandarinas arrancadas del árbol directamente, que es algo que ya no sabemos hacer los de ciudad, es una vuelta al pasado que da pena dejar, pero así son los viajes...Subimos al Etna con suerte, porque estaba abierto el funicular, y aunque estaba nublado, el cielo se abrió a una altura, y el espectáculo del volcán imponente nevado e ilumninado con un cielo radiante, es algo que dificilmente se puede olvidar, rodeamos lo que pudimos, y por la tarde fuimos a Taormina, para mi gusto demasiado turístico, pero con unas imponentes vistas de la bahía desde el teatro griego.
La siguiente jornada fue Siracusa, tuvimos poca suerte con el tiempo, llovió y estuvo feo, pero la visita a la fuente de Aretusa, y el callejeo por la isla de Ortigia despues de una magnífica comida frente al duomo, nos compensó las inclemencias del día. Por cierto que es muy curioso la reutilización del duomo, un antiguo templo que conserva las magníficas columnas dóricas embutidas en el muro, perfectamente visibles, tanto por dentro, como por fuera.
Encontrar el alojamiento de Ragusa-Ibla fue una especie de Odisea, ya que estábamos en la tierra donde tambien se perdió Ulises, porque a pesar de las indicaciones, nos equivocamos y casi tenemos que sacarle alas al coche, pero creo que es una ciudad mágica, ¿Cómo hacen los lugareños..? !Deben tener unos gemelos potentes, deben ser las piernas mas poderosas de toda Italia...!
Debes aconsejar que nadie deje de visitarla, y que aunque sea un poco de esfuerzo merece la pena subir a Nuestra Señora de la Escala, y quedarse un rato, o una etermnidad viendo esa ciudad increible. Bueno, por la noche hubo una tormenta, ni te cuento lo que fue en esa especie de fortaleza que es Ibbla, yo creo que el trueno duró cinco minutos dando vueltas alrededor.. La Situación de Le Chiche es privilegiada, y aunque sea pequeñito está puesto con mucho gusto, y desde la terraza, literalmente tocas la cúpula del duomo.
Agrigento no nos gustó tanto la ciudad; el valle de los templos es enorme, y tiene algunos muy bien conservados, y el paseo entre las ruinas es relajado y muy agradable, además poder ver los restos del atlante es muy curioso, y da una idea muy buena de cómo sería de pie, y no uno sino muchos sujetando la cubierta del templo. El alojamiento muy bueno, una casa recién restaurada en el centro, a espaldas del duomo, desde el balcón se veía un poquito del Valle de los Templos, y el mar, y sobre todo, tranquilidad, sin oir mas que los pájaros por la mañana, lo único es la escalera empinadísima, pero me imagino que las casas del casco antiguo debían de ser así.
Al día siguiente partimos para Gela, donde vimos sus murallas, y después Selinunte. Creo que te das cuenta que lo que mas nos va son las "piedras", ya te dije que yo soy profesora de arte, así que hay una cierta tendencia a ver todo lo posible de monumentos, restos etc. Selinunte no se puede perder, es una enorme explanada que pudimos visitar cómodamente con un trenecito eléctrico, que te permite visitar todo el tiempo que desees cada templo, y luego te vuelve a llevar hasta el siguiente, o te deja ya en la salida; hay restos muy bien conservados, y unas vistas preciosas, estos griegos sabían elegir muy bien los emplazamientos...
De allí marchamos a nuestro último alojamiento Casale Corcella en Scopello, llegamos casi de noche, y aunque no nos perdimos, no podíamos creer que en aquellos montes hubiera alojamiento, pero lo había, era estupendo ( una casita para los cuatro sólos), y al día siguiente casi nos quedamos sin aliento de la belleza salvaje del lugar, además está construido respetando la naturaleza y el entorno, mimetizándose con él de forma extraordinaria, detrás y por todos lados, esas rocas recias, delante el mar..
No hay que perderse Erice, la subida es tremenda, pero el lugar es de dioses, no me extraña que los elimos construyeran allí su templo, y que luego siguiera siendo un lugar habitado en el Medioevo, es un lugar mágico, se sienten las fuerzas de la tierra, la pena es no poder quedarse mas, y la otra pena es que tenga tantos turistas; !Claro! que nosotros no fuimos hasta arriba por la calle principal, con lo cual nos evitamos las mil tiendas, y aunque parezca increible, no se oía nada, y no nos encontramos mas que con una señora de allí. Ver la puesta del sol sobre las salinas de Trapani es todo un espectáculo.
Fuimos tambien a la reserva natural de Lo Zingaro con unas calas y una vegetación, que en esta época era preciosa, y no hay que perderse los bocadillos y la pizza gruesa que hacen en la panadería de Scopello, !está buenísima!
Tampoco se puede ir a Sicilia y dejar de ver Segesta, es un raro templo griego...en un enclave natural esplendoroso, y en abril mas, todo el valle tapizado de los miles de colores de humildes florecillas: amarillas, naranjas, azules...y el campo verde, es también un lugar mágico.
Por último, Palermo, con sus infinitas callejuelas, su ropa tendida, la gente viviendo hacia la calle, como todos los latinos pero más...el mercado de la Vucciria, con recuerdos de otro tiempo, donde , por cierto, encontramos las pasas mas ricas, con un cierto regusto a limón, riquísimas, y los tomates secos para hacer esas esquisiteces culinarias ya en casa, y recordar que hemos viajado.
Otro de los lugares que no se deben perder, aunque está muy masificado es Monreale, a mí personalmente me gustó mucho mas el claustro, con unos capiteles que cada uno bien merecía la pena estar un buen rato, admirando la habilidad de los escultores medievales, y esas finas columnitas llenas de mosaicos de color, como sólo se pueden contemplar en Italia, que la propia iglesia, aunque son el conjunto de mosaicos mejor conservado y mas completo que uno puede ver; lo que pasa es que yo aconsejo a ser posible que se vean de mañana y con luz, nosotros tuvimos que acercarnos lloviendo y de tarde, y solo los vimos con luz artificial que no es lo mejor.
Como ves nos dio tiempo a bastante, aunque somos conscientes de que nos quedó mucho por ver, pero así es mejor, porque ya sabemos que !hay que volver!

No hay comentarios:

Publicar un comentario