martes, 12 de febrero de 2008

Sicilia: Un mundo de contrastes

Articulo escrito por Ana Novoa Pardo

Una de las mejores maneras que se nos ocurre para describir Sicilia es como un mundo de contrastes. En un mismo día se puede estar por la mañana a 3000 metros del nivel del mar, en medio de un impresionante paisaje lunar, rodeado de humeantes cráteres, congelado de frío a pesar de llevar una anorak de alta montaña y, al cabo de unas horas, estar en bañador, disfrutando de un baño en el río Alcántara, rodeado de un paisaje verde y escuchando el alegre trinar de los pájaros, mezclado con el sonido del agua bajando por el río.

Un mundo de contrastes y de diversidad de posibilidades. Se puede escoger hacer trekking en el parque de los Nebrodi, o disfrutar de un tranquilo día en las calas de la reserva dello Zíngaro, o, si se prefiere, combinar ambas actividades. Se puede organizar un día cultural visitando Segesta, el Valle de los Templos y las iglesias y catedrales de estilo barroco de ciudades como Ragusa, o bien un día de contacto con la naturaleza, paseando por la playa en la reserva del río Irminio o disfrutando de la brisa marina en un viaje en barco a alguna de las islas Eólias.

Entre los lugares que más nos impresionaron está la reserva dello Zíngaro, con sus calas de ensueño, de esas que te piensas que únicamente existen en las películas, con sus aguas transparentes que permiten ver los miles de pececillos que nadan a tu alrededor. A modo de recomendación, intentar ir antes de las 9h, para poder disfrutar de este paraje en compañía únicamente de la naturaleza, pues más tarde se llenan bastante.

La reserva de Macalube es un lugar todavía no descubierto por el turismo en masa. Es difícil de encontrar, pero merece la pena. Se caracteriza por su paisaje lunar en el que destacan los Vulcanelli. Es una zona con un fenómeno natural único en el mundo mediante el cual se forman los Vulcanelli, pequeños volcanes de unos 10-50 cm de altura que van lentamente expulsando un material arcilloso. Una amable voluntaria acompaña a los visitantes explicando la formación de los Vulcanetti y otras curiosidades de la reserva.

Las islas Eólias fue otro de los lugares que más nos cautivó. La sola visión del inmenso mar azul salpicado de las islas es capaz de relajar a cualquiera. Las puestas de sol son increíbles. Una visita al siempre humeante Stromboli es obligatoria. Si hay suerte, se pueden observar sus mini-erupciones en medio de la noche, que se observan como destellos rojo intenso en medio del negro cielo salpicado de estrellas. Varias compañías organizan viajes en grupo para visitar las islas, haciendo paradas en alta mar junto alguna calita, para darse un bañito. Es recomendable llevar gafas de buzo para observar el fondo marino. Suelen incluir una visita a Panarea, con sus blancas casitas, que junto con el fucsia de las buganvillas y el intenso azul del mar crean una colorida imagen.

Y, entre visita y visita, se puede disfrutar de las vistas al mar, con sus miles de tonos de azul, con azules tan intensos como nunca antes habíamos visto, degustar la sabrosa, abundante y económica cocina siciliana, con sus interminables maneras de preparar la pasta, con el intenso sabor del pescado recién cogido, sus diversos usos de la berenjena y sus deliciosos cannoli. Todo esto, claro, si se consigue sobrevivir a la alocada manera de conducción siciliana, para los cuales no existen los carriles, las líneas discontinuas ni los ceda el paso.

Realmente, es asombroso como en una extensión relativamente pequeña hay tantos lugares interesantes para visitar, tantos y tan diversos. Se dispongan de los días que se dispongan siempre quedarán lugares por visitar… Habrá que volver …

Ana y Marc

Viaje de novios, semptiembre 2007

1 comentario:

  1. Podeis ver mi vídeo sobre Cefalù y Palermo.
    Saludos

    http://www.youtube.com/watch?v=kSy9n4Xl1Xs

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