miércoles, 24 de septiembre de 2008

Un recorrido divertido por Sicilia

5 amigos jóvenes de Barcelona este verano realizaron a través nosotros un viaje a Sicilia muy divertido y entretenido y lleno de actividades (desde cenas típicas en casas de personas a excursiones al Etna miticas!)

Esto es lo que nos enviaron:
Nuestro viaje empezó un domingo del mes de Julio a la 13:00 de a tarde. Después de 2 horas de avión, llegamos al aeropuerto de Fontanarossa (Catania). Recogida de maletas y…… visita a la heladería del mismo aeropuerto!!! (Empezábamos fuertes!!! Un brioche relleno de “chocolate y nocciola” , grazie Dio!!!!

Fuimos a buscar la furgoneta a AVIS (la habíamos reservado desde Barcelona) y pusimos rumbo a Mascalucia!. (AVIS está en el mismo aeropuerto, a unos 100 m de la terminal de llegada).

De camino a Mascalucia, sobretodo, cuando dejas la autopista y te adentras en Catania, Gravina de Catania y los pueblos previos a Mascalucia, pudimos comprobar “in person” el famoso estilo de conducir siciliano. Bautizamos sus maniobras como “hachazos”. ¿Qué queremos decir con esto? Da igual en que clase de vía te encuentres (Autopista, carretera interior, camino de piedras) … de repente, verás como aparecen coches de la nada y se te cruzan en el camino… sin más. Igual estás parado, respetando una señal de stop y te adelantan por la derecha tranquilamente…. Bien, si algo hay que decir a favor de este modo de conducir es que los sicilianos tienen un don especial para saber si pueden adelantar o no, ven espacios donde nadie los ve… pero existen jejeje… La verdad es que los conductores de la expedición se asustaron un poco al principio, pero un par de días después, eran ellos los que metían “hachazos” en cuanto podían…..

Después de unos 45 minutos llegamos a la entrada de Mascalucia. Segunda rotonda a la izquierda, un par de preguntas a los habitantes del pueblo para saber donde estaba corso Rafaello y…. tachaaaaaaaaan!!!!!!!! Azienda Trinitá!!!!!!

Increíble “Azienda”!!!!! Es una propiedad enorme, regentada por el Barone Antonio, un señor muy simpático y alegre (tiene familia en Barcelona y le hizo gracia hospedar a gente de la ciudad).

Para que os hagáis una idea, la Azienda es como un jardín enorme (creedme, enorme!!!) donde hay unos cuantos bungalows repartidos/escondidos por zonas.

Después de dividirnos entre 2 bungalows que estaban a una cierta distancia decidimos celebrar nuestra llegada con un bañito en la piscina de la Azienda. Estuvimos allí descansando, comiendo algunos productos típicos ofrecidos por el barón (entre los cuales había vino de su propia marca) y una vez entrada la noche decidimos bajar a Catania para cenar y tomar unas copas. Para ello nos dirigimos por la via Etnia a la zona del Teatro Máximo. Bares, terrazas… buen ambiente.
Nos lo pasamos muy bien (obviamente, antes de ir a dormir…. baño en la piscina).

TAORMINA-ACICASTELLO-CATANIA
A la mañana siguiente, después de desayunar nos dirigimos hacia Taormina. A través de la autopista tardamos aproximadamente 1 hora (52 km).

Taormina es una preciosa villa turística situada en lo alto de una montaña con unas excelentes vistas de la costa. Aparcar allí es imposible, dado su reducido tamaño y estrechas calles. Lo único que se puede hacer es dejar el coche en un parking enorme situado al pie de la montaña y a partir de aquí escoger entre, subir mediante un bus que tarda lo suyo, o subir unas escaleras interminables. Aprovechando nuestra juventud (y que el presupuesto para el viaje estaba muy medido) subimos las escaleras… toda una experiencia, jejeje eso sí, cuando llegas arriba vale la pena: se trata de un pueblecito con un entramado de calles muy bien cuidadas y llenas de vida. Había mucha gente en las plazas tomando algo, o comprando souvenirs. Vimos un cartel que nos indicada el lugar donde se encontraba el Anfiteatro griego y allí fuimos.

Aquel lugar es espectacular… desde luego esa gente (los griegos) sabía lo que hacia. Está en el punto más alto de la ciudad y desde las mismas gradas se dispone de una vista espectacular del Etna y de la costa este siciliana.

Estuvimos un par de horas paseando por Taormina y sus callejuelas. Cuando llegó la hora de comer, decidimos ir a Acicastello, donde hay un castillo normando que domina toda la playa.

Desde Taormina tardamos aproximadamente unos 45 minutos a Acicastello. Allí comimos en una pizzería y después fuimos a visitar el castillo. La construcción está situada en un peñón que se adentra en el mar (uno se pregunta con qué medios y en cuanto tiempo pudieron levantar ese edificio hace tantos siglos). Lamentablemente ese lunes, el castillo estaba cerrado, pero nuestra decepción fue contrarestada por el espectacular chapuzón que nos dimos en las cristalinas aguas que rodean al peñon donde está el castillo. Pasamos allí buena parte de la tarde.

Finalmente, decidimos bajar a Catania y completar la visita que habíamos iniciado el día anterior por la noche. El barón Antonio nos dio una serie de indicaciones para ir a lugares que valía la pena visitar (Duomo, Via Crociferi, Piazza Università…). Después de un par de horas andando, decidimos que era hora de cenar y…… acabamos nuevamente en Acicastello!!! Espectacular cena la que nos sirvieron en una terracita que está cerquísima del castillo (la terracita está a unos 200 m del castillo, justo al lado del puerto pesquero). Después, tomamos unas copas en un bar del puerto (era como una especie de “Haima” ..… muy recomendable).

SIRACUSA-VENDICARI-SANTA CROCE CAMERINA
Después de desayunar y despedirnos del Barone Antonio nos dirigimos a Siracusa. Ese día íbamos un poco condicionados con el horario, porque a las 19:00 habíamos quedado en Santa Croce con Davide Campo, nuestro contacto para ir a cenar, así que decidimos enfocar nuestra visita a los origenes de Siracusa: la isla de Ortigia.

Así pues, después de aparcar el coche iniciamos nuestra visita en la Piazza Archimede. Las callesde Siracusa están llenas de palazzos (algunos de ellos muy bien conservados). Visitamos Castello Maniace, la piazza del Duomo y nos perdimos por unas callejuelas muy estrechas (en busca de la sombra, porque hacia un sol de justicia). Antes de coger el coche y dirigirnos hacia Vendicari, dedicimos coger fuerzas comiendo en un restaurante situado al lado del Duomo.

Bien, la visita a Vendicari fue un poco traumática. Como he dicho ese día estaba cayendo un sol de justicia. Un baño en la playa era lo que más nos apetecía y el hecho de que Vendicari estuviera en una reserva natural, y por lo tanto que sus aguas fueran cristalinas, nos motivaba muchísimo….. pero falló algo.

Como reserva natural que es, el acceso en coche está prohibido. La medida nos parece correcta. El problema es que desde donde aparcas el coche hasta la playa hay 25-30 minutos andando y claro… un 22 de Julio, a las 17:00 de la tarde y habiendo comido escasamente una hora antes, la caminata se nos hizo eterna y muy dura. Finalmente, llegamos a la playa: la verdad es que está muy bien y el marco natural es precioso. (el agua era cristalina a excepción de las zonas en las que no había algas, claro).

Eestuvimos en la playa 30 minutos, y después iniciamos el regreso al coche (otros 25-30 minutos andando) para dirigirnos corriendo a Santa Croce.

El resumen que sacamos de Vendicari es que sería una playa perfecta si fuera más accesible (o no tardaras tanto en llegar a ella).

Salimos de Vendicari sobre las 18:00 y a las 19:00 teníamos que estar en Santa Croce, porque teníamos que cenar con la Familia Campo!! Nos dimos toda la prisa que pudimos pero no llegamos a tiempo. Sobre las 18:30 ya avisamos a Davide que se lo tomara con calma porque llegaríamos tarde.

Finalmente, llegamos a Santa Croce a las 20:00. Las instalaciones de “Casina Grotta de di Ferro” son espectaculares!!! Nos duchamos y cambiamos en un santiamén y Davide y su novia nos vinieron a buscar.

Los 5 componentes del grupo declaramos que la cena con la Familia Campo es IMPRESCINDIBLE en una visita a Sicilia. Dios Santo!!! No habíamos comido tanto, y tan bueno, hacia mucho timepo. Debo decir que nos llegamos a asustar de la cantidad de comida que llegaron a sacar. Llegó un momento en que comíamos con los ojos, en lugar de con la boca… queríamos probarlo todo!!!!

Y por supuesto, la compañía inigualable!!! Davide y familia, junto con los padres de Boris nos prestaron una atención que ni en un hotel de 7 estrellas!!!. Nos estuvieron explicando el proceso de hacer el pan, la focaccia, el “sfuollu”, la ricotta (debido a nuestro retraso no pudimos amasar nosotros mismos el pan. Lástima!!!!). Una de la cosas que más nos sorprendió fue la energía de la “nonna” de Davide: una auténtica máquina!!!! Estaba calladita, no decía nada….. pero no paró ni un instante!!!! Como dijo Dávide era la que poseía toda la “ciencia” para elaborar todos esos platos!!!! Y le salieron divinos!!!

Pasamos una velada muy agradable y Davide nos estuvo dando consejos para visitar la isla. Llegó un punto en que nos tuvimos que marchar porque al dia siguiente habíamos quedado con Salvatore Marletta para subir al Etna. Don Vito Campo y Don Paolo Bonnano nos recomendaron ir a tomar “granita” a un lugar que conocía Salvatore después de subir al volcán. Nos lo apuntamos para decírselo a Salvatore.

ETNA-MARINA DE RAGUSA.
Este día tocó un madrugón!!! A las 6:00 de la mañana cogimos el coche para dirigirnos a Catania. Habíamos quedado con Salvatore en un área de servicio de la autopista. Después de una confusión inicial conseguimos reunirnos. Allí estaban Salvatore y Saro, que nos iban a guiar en la subida al Etna. Al pie del volcán, justo antes de coger el funicular se nos unió Atilio, un amigo de Salvatore. Así pues, los 8 cogimos el funicular y a la aventura!!!!!.

Una vez nos apeamos del funicular, Salvatore nos indicó que teníamos que subir a un cráter que estaba enfrente nuestro…. Nos lo tomamos con calma, ya que ahí todo es tan grande que las distancias engañan muchísimo!!! Una vez arriba y habiendo bordeado el cráter vino la sorpresa. Salvatore, de quien Boris ya me había informado que estaba un poco loco, dijo que teníamos que descender por un lugar que era una auténtica pared!!! (hasta Saro, el amigo de Salvatore, alucinó!!).

Pues nada, a descender…. Más que descender, fue patinar, ya que debajo de nuestros pies todo se movía, piedras, arena….

La verdad es que fue muy divertido!!!! Y aún faltaba lo mejor!!!! Un descenso de 800 metros hasta el valle del Bove!!!!! Ese día había un poco de niebla y cuando llegamos al principio de la rampa de “descenso” no se veía el valle y parecía un autentico suicido lanzarse hacia abajo sin poder ver lo que tenías a 2 metros de distancia. Pero una vez más nos tiramos a lo loco!!!!!! Divertidiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiísimo!!!!!!!!!!!!!



Hicimos el descenso en 3 partes y fue espectacular. Además, a medida que bajamos la niebla iba desapareciendo y ante nosotros apareció el inmenso valle del Bove!!!!

El valle del Bove es una extensión inmensa cubierta por piedra volcánica, producto de las múltiples erupciones del Etna. Para que os hagáis una idea, si alguien ha visto la película de “El Señor de los Anillos”, el valle del Bove sería como estar en Mordor. Ni un árbol, solo piedra negra. A un lado del valle está el Etna, que lo alimenta de ceniza y de piedra, y al otro, una pequeña cordillera montañosa que lo delimita. En esta cordillera, ya hay “vida”… es decir, ya hay un bosque frondoso.

Después de un buen rato andando por el valle y de comer algo atravesamos la cordillera de delimita el valle y nos dirijimos hacia la furgoneta (antes me he olvidado de decir, que previamente a subir al funicular, Salvatore había llevado nuestra furgoneta al lugar donde apareceríamos después de salir del valle del Bove).

Una vez allí, por supuesto, le recordamos a Salvatore lo que nos habían dicho Don Vito Campo y Don Paolo Bonnano…. Ir a tomar una granita!!!! Salvatore accedió muy gustoso. Lamentablemente, el lugar que conocía estaba cerrado el miércoles, pero fuimos a otro sitio ubicado en el mismo pueblo. Después de tomar la granita, nos despedimos de Salvatore y de Saro y pusimos rumbo a Santa Croce.

Una vez llegamos, nos duchamos y decidimos bajar a Marina de Ragusa, ya que nos habían dicho que había bastante juerga. Cenamos en un restaurante, y nos fuimos a tomar unas copas a la playa.

SICICLI-MODICA-RAGUSA-PALERMO-BUSETO PALIZZOLO
Este día nos esperaba un auténtico palizón de coche, pero lo aprovechamos muchísimo. Decidimos hacer una visita a las 3 ciudades barrocas por excelencia: Scicli, Módica y Ragusa. Empezamos con Scicli ya que lo teníamos bastante cerca.
Scicli, muy bonita. Desde la chiesa di San Mateo tienes una vista espectacular. Tienes que dejar el coche aparcado y perderte por las callejuelas que suben por la montaña.

Módica, quizás es la que más nos gustó. Tiene un mirador desde el cual puedes tener una panorámica que parece una postal. La catedral de San Jorge, el castillo de los condes o la iglesia de San Juan Evangelista son de visita obligada.

En Ragusa pasamos buena parte de la tarde. La iglesias de san Juan Bautista, la de las almas del Purgatorio, o las de San Jorge son construcciones espectaculares. Nos pasamos un buen rato paseando por sus estrechas callejuelas para acabar tomando algo, y descansando, en los jardines Ibleos.

Sobre las 19:30 de tarde, pusimos rumbo a Palermo. Desde Ragusa hay unas 3 horas. Hicimos alguna parada para que los conductores descansaran y finalmente llegamos a Busetto Palizzolo sobre las 23:00 de la noche. Estábamos tan cansados que ese día ni cenamos, nos fuimos a dormir directamente.

SCOPELLO-ERICE-SAN VITO LO CAPO
Este día nos levantamos con ganas de playa, así que haciendo caso a las recomendaciones de mucha gente, nos pusimos rumbo a Scopello. Nos encantó, espectacular. Era justo lo que necesitamos: playa de aguas cristalinas, con chiringuito cerca para tomar una cervecita si el calor apretaba. Estuvimos allí toda la mañana. Para comer nos dirigimos al cercano pueblo de Castellmare del Golfo.

Por la tarde, nos marcamos una siesta espectacular y nos levantamos para ir a Erice.
Obligatorio ir a Erice!!! Se puede acceder a través de un funicular o bien ir directamente en coche. Nosotros escogimos esta opción.

Erice es una antigua ciudad amurallada en lo alto de un peñón. Desde allí arriba se tienen unas vistas espectaculares tanto de la costa como del interior de la isla. Erice aún conserva gran parte de la estructura de callejuelas que debió tener en la antigüedad, si bien muchas de ellas han sido habilitadas para los turistas. Hay muchos tenderetes por si se quieren adquirir souvenirs.
En Erice probamos los famosos “canolis” sicilianos. Dioooooossss!!! Estan buenísimos!!! Eso si, al final terminas bastante empachado con tanta ricotta!!!!

Después de la visita a Erice, volvimos a Buseto a cambiarnos y a prepararnos para nuestra visita a San Vito lo Capo.

San Vito es una villa marinera cuya vida nocturna transcurre en los alrededores de su calle principal. Esta calle está llena de bares y restaturantes donde se puede degustar el plato típico de la zona: el cous-cous de marisco. Buenísimo!!!!

Después de ponernos morados con el cous-cous dimos una vuelta por los bares, llegando hasta la playa. Un par de copas y a Buseto a descansar.

RESERVA LO ZINGARO – CASTELLMARE DEL GOLFO
Seguíamos teniendo ganas de playa, así nos dirigimos a la reserva de lo Zingaro. Teniendo presente la experiencia de Vendicari y dado que íbamos a una reserva natural, nos mentalizamos para caminar un buen rato bajo un sol de justicia, antes de llegar a una cala.

Afortunadamente, la reserva de lo Zingaro es fácilmente accesible en coche y desde el lugar en que lo tienes que dejar aparcado hasta la primera cala no transcurren más de 10 minutos (para los más atrevidos, la segunda cala está a 30 minutos. Pero este no era nuestro caso).

La primera cala es espectacular. La mejor de todo el viaje. Nos tiramos allí unas cuantas horas (teníamos que aprovecharlo).

Después de comer (no me acuerdo donde, fue de vuelta de la reserva…) nos pasamos la tarde descansando y preparándonos para la gran juerga nocturna que iba a tener lugar en Castellmare del Golfo. Al día siguiente marchaban dos miembros de nuestra expedición y se tenían que ir a lo grande!!!!.

Bajamos a Castellmare, nos metimos una pizza enorme, y después nos dirigimos hacia la zona del puerto. Hago un llamamiento para quien quiera pasarlo bien: id a la zona del puerto. Eso estaba lleno de bares, pubs, buena música y por supuesto bellísimas sicilianas.

Otro consejo: no le digáis a ninguna camarera que no carga suficientemente los cubatas. Diosssssss!!! Menudos “misiles” de ron nos acabó metiendo….(y hasta aquí puedo leer sobre la juerga nocturna).

PALERMO – SANTA AGATA MILITELLO
El despertar de este día fue muy duro, ya que habíamos dormido escasamente, pero el deber para con nuestros 2 compañeros que marchaban nos hizo madrugar y dejarlos en el aeropuerto de Palermo a las 10:00 de la mañana.

Después nos dirigimos directamente a Santa Ágata Militello. Es otra paliza en coche.

Cuando llegamos a Santa Ágata nos costó un poco encontrar el “Giardino de Sicilia”, pero una vez encuentras el primer cartel en el pueblo, el resto de indicaciones están muy claras.

La verdad es que el “Giardino” está en un sitio privilegiado: se dispone de unas vistas muy guapas del pueblo y del puerto de Santa Ágata. Además, los anfitriones , Regis y Margaritha, son encantadores y te tratan como un marqués. Recomendamos cenar en el Giardino. La comida es buenísima!!!!!!

La verdad es que este día, fruto del cansancio del dia anterior y de la paliza en coche, fue un día dedicado a recuperar fuerzas para los días siguientes. Hicimos un paseo por las calles y paseos de Santa Ágata y a dormir.

CAPO ORLANDO – SAN GREGORIO – MILAZZO
Aconsejados por “Regis”, esa mañana la pasamos entre las playas de Capo Orlando y San Gregorio, que están bastante cerca de Santa Àgata. Son playas estándar: nada de calas… sino playa de arena.

Por la tarde, con objeto de tener una idea clara de dónde coger los ferrys que llevaban a las islas Eolias nos acercamos hasta Milazzo.

Agradable sorpresa…. Milazzo es una ciudad costera bastante guapa y animada. Estuvimos pasando la tarde por ahí (cervecitas y demás) e intentamos visitar el castillo (digo intentamos, porque estaban preparando un concierto que hacen cada año, y habían cerrado el recinto).

Después de coger varios folletos en la oficina de turismo, para saber qué compañias y qué horarios podríamos coger para visitar las islas, nos volvimos a Santa Ágata donde teníamos reservada la cena en el “Giardino”. Bruuuuuuuuuuuutal!!!!!! La cena estaba muy buena (de verdad, muy buena). Regis y su mujer te dan a escoger entre 2 menus: pescado o carne. Escogimos pescado y no nos arrepentimos para nada. Vale la pena cenar desde el Giardino con todas las vistas de Santa Ágata a los pies.

PALERMO – CORLEONE
Palermo era objetivo prioritario cuando iniciamos el viaje. Y este día la cumplimos.

Davide Campo nos había hecho un mapa de cosas para visitar con el objetivo de que Palermo nos gustara (Davide nos explico que Palermo no te deja indiferente: o te gusta muchisimo o bien te parece feísima… y todo depende de los lugares que visites). Bien, pues ahí va nuestro recorrido:
Aparcar cerca del Teatro Politeama (creo que también se llama teatro Garibaldi). A partir de ahí inicias un recorrido a pie por la calle Ruggero VII. Al llegar a Teatro Masimo te desvías hacia el mercado de “Il Capo” (ojo las billeteras!!!!, como cualquier mercado…) luego puedes desviarte hacia el mercado de “Ballaró” para después volver a salir a la via Ruggero VII.

Alrededor de esta avenida hay un montón de piazzas y edificios que vale la pena visitar.
Intentamos ir a otro mercado (La Vucciria), pero nos quedamos merodeando por una gran avenida en busca de souvenirs, y un restaurante para comer.

Después de comer iniciamos un viajecito hacia Corleone. Puede sonar un poco frikie, pero la visita a Corleone tambien era uno de los objetivos del viaje.

Corleone está en medio de la montaña, aislado del resto de pueblos por grandes campos de trigo. Como pueblecito tiene su encanto (no es una maravilla, pero tiene su gracia).

Estuvimos caminando por sus callejuelas y fuimos a parar al centro antimafia de Italia (ironías de la vida….).

Allí nos hicieron una explicación de la historia de la Cosa Nostra, así como aclaraciones (de las que ya veníamos avisados) que en Corleone no se rodó ni una escena de la famosa película “El padrino” (Godfather”). Ésta fue rodada en un pueblo cerca de Catania.

Después de la visita del museo nos fuimos a tomar unas cervezas al bar de pueblo, rodeados de amables habitantes de Corleone (cuando hablan, no entiendes nada!!).

Luego, de vuelta al “Giardino”.

LIPARI - VULCANO
Éste era nuestro último día en la isla y queríamos que fuera espectacular. Por eso, reservamos nuestra visita a las islas Eolias hasta este momento!!! Queríamos llevarnos un gran recuerdo y así fue!!!

Hacía dos días que nos habíamos acercado hasta Milazzo para ver horarios….. bien, no sirvió de nada, porque Margaritha, nos advirtió que desde Capo Orlando, que está a 7 Km del Giardino salía un ferry que nos llevaba a Lipari y a Vulcano…. Pues nos fuimos derechos.

La verdad es que nos subimos al barco de milagro: zarpaba a las 9 de la mañana, y nosotros llegamos al puerto a las 8:55. Subimos casi como polizones, sin saber cual era la ruta, cuando llegábamos a Lipari y cuando a Vulcano, cual era el horario de vuelta….. en fin, unas cuantas dudas que rápidamente pudimos aclarar con la simpática ayuda de la tripulación.

El viaje en barco hasta Lipari: perfecto. El mar era un plato, así que no hubo problemas de mareos. Llegamos a Lipari sobre las 10:00. En Lipari te dejan un par de horas para que visites la isla (que tiene bastantes cosas que ver). Los más acaudalados alquilaron motos para ir a calas vecinas y darse un chapuzón. Nosotros nos limitamos a beber cerveza y darnos un chapuzón cerca del puerto. Aprovechamos la visita para comprar los souvenirs que faltaban y cerrar el tema de regalos a la familia.

Sobre las 12:00 nos recogieron y nos llevaron a Vulcano: una gozada. Nada más llegar nos fuimos directos a una de las principales atracciones: el baño de Azufre. No sé si tendrá todas las propiedades que nos contaron (suaviza la piel, va bien para la artrosis, etc, etc…) pero la cuestión de rebozarse de aquel barro que sale en una isla volcánica la teníamos que probar. Ah!!!!! Alerta los que sean muy sensibles al olor…. El azufre huele a huevos podridos…. Pero tranquilos, al cabo de una rato te acabas acostumbrando!!!!!. Después de la correspondiente ducha, cogimos los trastos y nos fuimos hacia la playa de arena negra. Guapísima!!! Agua supertransparente!!!! Una gozada. Chiringuitos cerca, música….. eso son vacaciones!!!

Después de comer nos fuimos al barco. De vuelta pasas por los lugares más emblemáticos de las islas: el trono de Eolo, la gruta de Pegaso, la piscina de las vírgenes…. Muy bonito.

Finalmente volvimos a Capo Orlando y nos dio tiempo de darnos otro chapuzón en sus playas. Vimos la puesta de sol desde el agua y ahí supimos que terminaban nuestras vacaciones.

Buen final. A la mañana siguiente nos levantamos a las 9 para dirigirnos al aeropuerto de Catania, y desde ahí a nuestra querida Barcelona.

1 comentario:

  1. Que pasada de video! Esa bajada por el Etna tiene que se espectacular!

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