martes, 6 de octubre de 2009

Un viaje de Julio 2009

Hola a todos y a todas.
Somos Iñaki y Charo de Vitoria, y hemos pasado unos bonitos días en Sicilia, en un viaje que contratamos a través de Internet con ShineSicily.
Hemos visto muchas cosas y otras muchas se nos han quedado para otra ocasión.
Os vamos a comentar un poco lo que hemos visto, y de paso daros algún consejo, para que si pensáis viajar a esta preciosa isla, podáis disfrutar todavía más.
Viajamos a primeros de Julio, y aunque había gente, no era para nada agobiante. También hacía calor, pero con eso ya contábamos. Nos alojamos en tres casas, situadas una en el oeste de la isla, otra en el sureste y otra en las laderas del Etna, pasando tres noches en cada una de ellas.






Estas dos casas, además de preciosas, como podéis ver en las fotos, disponían de cocina y como están en pleno campo, esto nos venía muy bien, ya que después de estar todo el día zapateando te apetecía cenar tranquilamente en la terraza de la casa, disfrutando de una agradable velada a la luz de la luna, aunque en el lado negativo estaban los mosquitos, por lo que un consejo es que llevéis repelente y alguna pomada para calmar el picor de las picaduras.
Durante nuestra estancia en Sicilia teníamos un coche de alquiler (un FIAT Panda). Ojo a como conducen los sicilianos; no respetan límites de velocidad, te adelantan en rayas continuas, aparcan (o más bien dejan el coche en cualquier lado)… en fin, que al final acabas conduciendo como ellos. Por otra parte un buen mapa es casi imprescindible, aunque coincidimos con gente que llevaba GPS, y nos comentaron que funcionaba muy bien, así como una buena guía (nosotros llevamos la Guía visual del País Aguilar).
Si sois de los que les gustan “las piedras”, Sicilia es un paraíso. Segesta (para nuestro gusto de lo mejor), Selinunte, Agrigento, Taormina…, aunque algunos de estos lugares nos defraudaron un poco, unos por estar descuidados, como por ejemplo el anfiteatro romano de Siracusa, lleno de hierbajos, y otros como los teatros de Siracusa y Taormina, preparados con sillas de plástico para los espectáculos que allí se celebran.








Otro lugar de visita obligada es la catedral de Monreale, con sus maravillosos mosaicos, y su claustro. Está situada a unos 10 Kms. de Palermo, capital de Sicilia, y que no visitamos, aunque sí tuvimos que atravesarla en un par de ocasiones, sufriendo el caótico tráfico y la peculiar forma de conducir que tienen.
Las entradas para visitar estos lugares cuestan entre 6 y 8 €, aunque si sois personal docente, tenéis una reducción en el precio de la entrada del 50% (Si es el caso, llevar una acreditación)
Además de los restos arqueológicos, hay otros muchos lugares dignos de visitar, como por ejemplo Cefalú, un precioso pueblo costero situado al norte de la isla, Erice, en un promontorio rocoso encima de Trapani, y al que se accede bien en coche, ó en funicular que parte de Trapani (Recomendado), la reserva dello Zingaro, con la playa de San Vito lo Capo ó La Tonnara de Scopello, Castellammare del Golfo, las playas del sur (Marina de Ragusa, Sampieri, Punta Seca), Taormina, Giardini Naxos, Aci Castello, las ciudades de Ragusa-Ibla, Modica Scicli, con sus edificios barrocos…. Y como 9 días no dan para más, pues se nos quedaron cosas para otra ocasión; Piazza Armerina, Caltagirone, Morgantina, las islas Eolias (Lipari, Vulcano, Stromboli), etc.
Siendo maravilloso todo lo visto hasta ahora, la guinda a este viaje ha sido para nosotros, aficionados a la montaña, la ascensión al Etna, que con sus 3350 metros domina gran parte de la isla.
Actualmente no se puede subir (ó al menos intentan que no lo hagas) por tu cuenta. Para ello tienen montado un sistema de excursiones por el que tienes que pagar 50 €. Con ello, te suben en el funicular que parte del complejo turístico situado junto al refugio Sapienza (Aprox. 1900m), hasta la estación superior del mismo, situado a 2500m. Desde aquí te llevan en autobús 4x4 hasta los 2920 m., donde estaba situado el Refugio Torre del Filósofo, destruido y tapado por la lava de la erupción del 2002. La mayoría de la gente se conforma con llegar hasta aquí, por supuesto sin el mínimo esfuerzo, y tras dar una vuelta a un cráter situado allí mismo, regresar por el mismo sistema, aunque si estas interesado, y por 10 € más, se organizan grupos reducidos que suben a los cráteres acompañados por un guía.
Si el precio os parece excesivo (a nosotros nos lo pareció), lo podéis hacer tal como lo hicimos nosotros. Coger el funicular (14 €, solo subida), subir andando desde la estación superior del funicular (2500m) hasta donde llegan los 4x4 (400m de desnivel), sin posibilidad de pérdida ya que el camino es la pista por la que suben los 4x4, y una vez aquí juntarse, previo pago de 20 €, a los grupos que suben a los cráteres con guía. Para ello es conveniente informarse abajo, en el puesto de información de las excursiones, de si hay algún grupo que vaya a subir ese día a la cumbre.
Si estáis interesados en subir a los cráteres es altamente recomendable hacerlo con guía, ya que además de recibir abundante información, una vez arriba puede resultar peligroso si no vas acompañado. Además el descenso es otra parte muy interesante, ya que se hace por la parte alta del valle del Bove, por una zona muy bonita, acabando la excursión en el aparcamiento del refugio Sapìenza. En total son 800 metros de subida y 1400 metros de bajada.
Un consejo; llevar botas de trekking, ó mejor no llevarlas desde aquí y alquilar por 2 € unas en la estación superior del funicular (Nosotros llevamos zapatillas de trekking, y en la bajada se nos metían continuamente piedrecillas). Llevar también ropa de abrigo, ya que en la cumbre, a más de 3300 metros, suele hacer viento y frío (también se puede alquilar).
Por supuesto esto solo es válido para el verano, ya que en invierno, las condiciones de la montaña cambian radicalmente (nieve y hielo, y necesidad de equipamiento invernal, crampones, piolet etc.)
Además de la ascensión al Etna es interesante recorrer sus laderas y observar tanto la vegetación como las coladas de lava de las últimas erupciones del volcán, algunas de las cuales llegaron a poca distancia de los pueblos de Nicolosi y Zaffarana Etnea. Y a lo mejor, si tenéis suerte, el volcán os obsequia con una sesión de fuegos artificiales (más bien naturales).



Antes de acabar quiero comentaros algo que nos pasó el último día. Teníamos que dejar el coche en el aeropuerto (Trapani) con el depósito lleno. Pues bien, en todo el trayecto de autopista desde Palermo hasta el aeropuerto, no había ni una sola gasolinera, así que al llegar al mismo preguntamos donde podíamos repostar. Nos dijeron que efectivamente en la autopista no había gasolineras y que había que salir a los pueblos para encontrarlas. Lo que nos pasó es que eran las 2 de la tarde y estaban cerradas. Si os ocurre esto, buscar un surtidor que no esté candado, y con cajetín para introducir billetes de 10, 20 o 50 Euros.
Espero que todo lo que os hemos contado os anime a visitar esta maravillosa isla y os ayude a disfrutar de sus gentes, a pesar de su forma de conducir, de sus paisajes, monumentos, pueblos y de su comida (Fruta, verdura, arroces, pasta, pescados y riquísimos helados). Ah!, y si vais al sur, no dejéis de probar los datarinos, unos tomatitos pequeños, de forma ovalada y color rojo intenso, variedad de los famosos pachinos, deliciosos en ensalada.
Y si ya habéis estado, animaros a que nos contéis como os ha ido el viaje. Si alguien quiere comentarnos o preguntar algo, os dejo mi dirección de correo: jyurre@gmail.com

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