miércoles, 6 de octubre de 2010

Viaje de grupo a Sicilia

Diario escrito por Luis H.

Estimado Boris, intentaré resumir nuestro viaje y las sensaciones que tu isla nos dejó.

Llegamos al aeropuerto de Palermo y la verdad la primera impresión fue de tráfico infernal y caos, esto unido a las carreteras que tuvimos que sufrir para llegar a Buseto Palizzolo... en fin todo cambio cuando llegamos a nuestro primer hotel rural: C. C.

El trato (los dueños encantadores), habitaciones (amplias y muy cuidadas), desayunos (debajo de una parra con productos de la tierra), por cierto ya tienen piscina, después de jornadas de calor para visitar la zona era reconfortante. Por la tarde Trapani tiene algunos edificios bonitos aunque algo descuidados pero una puesta de sol desde su playa impresionante, 30 segundos y... la más bonita que he visto junto con el desierto de Túnez. Cenamos en Marsala, una delicia pasear por esta ciudad de noche.
Al día siguiente (2º día), Palermo, nos defraudó un poco. El Duomo y las Catacumbas es lo más recomendable el resto de la ciudad descuidada y sucia. Las tarde nos gusto más, Castellammare di golfo es muy bonita y agradable pasear por el centro y la playa.
En el alojamiento nos recomendaron dos restaurantes en la zona, Busith y Pepe e Nino, nos os perdáis ninguno de los, el primero verduras y productos del mar a un precio increíble (no llegamos a 20€ por cabeza) y el segundo pizzas y una carne argentina riquísimas.
El tercer día mucho mas integrados nos esperaban sorpresas muy agradables. Erice, preciosa ciudad medieval, disfrutamos de sus calles y un conjunto arquitectónico impresionante. De camino a casa, Segesta, no os perdáis el templo y anfiteatro este último tiene unas vistas increíbles.
Cuarto día nos dirigimos a nuestro siguiente hotel rural cerca de Ragusa, en la mitad del camino visitamos Agrigento, precioso, el valle de los templos espectacular, nos empezábamos a acostumbrar a ir descubriendo en cada rincón maravillas.

Si la primera estancia era confortable esta segunda nos sorprendió. El dueño muy atento y las instalaciones para disfrutarlas. En plena campiña siciliana una casa de piedra muy cuidada que invitaba casi a no salir de ella.
A pesar de la tentación nos pusimos en marcha, así es que el quinto día lo ocupamos en Siracusa e Isla de Ortiga, y no nos arrepentimos. Siracusa y su teatro griego, las latomías impresionantes y para acabar Isla Ortiga, posiblemente la plaza del Duomo más bonita de la isla.

No nos olvidábamos de nuestro hotel, así es que acabamos el día con una barbacoa y charla, también se nos acabó el pacharán que viajo con nosotros desde la terminal internacional de Madrid, así que empezamos con el "limoncello" (ya no nos abandonaría hasta el último día).
A pesar de las dudas de cómo empezar el sexto día Noto fue una buena elección, bonita a rabiar, la plaza del Duomo con su escalinata, enfrente el ayuntamiento. El deambular por sus calles con sus típicos balcones fue de los más agradable. Más tarde nos pusimos en marcha hacía Ragusa Ibla. En el camino una pequeña nube nos sorprendió, solo fueron 30 minutos, el sol volvió a salir. Sus estrechas calles empedradas y la subida hacía el Duomo acabó con nuestras fuerzas. La piscina de nuestro hotel esperaba y como no la barbacoa, charla, risas...
Con pena dejamos el hotel y el séptimo día nos dirigimos a Sant'Alfio (Catania), nuestro tercero hospedaje más de lo mismo, hotel de roca negra y un personal encantador. El resto del día lo dedicamos a Catania. Que ciudad... tiene tantas maravillas que no puedo enumerar, acabar cenando en la ciudad y paseando de noche fue todo un acierto.

Octavo día, el Etna. Era visita obligada y fue interesante. Funicular, todoterrenos y marcha. Cráteres, fumarolas, refugios tapados por la lava y un buen susto. Nada más bajar hubo lo que la señora del bar llamó explosión y el cráter empezó a soltar una nube de humo impresionante. Estuvo cerrado el acceso algunas horas y nos imaginábamos si llega a pasar estando arriba. La cena típica siciliana del alojamiento increíble, solo hay un menú pero no paran de sacar platos y vino.


Estábamos acabando, noveno día. Taormina fue nuestro destino. Un conjunto impresionante, bien es verdad que se confunden las tiendas con las maravillas arquitectónicas pero sus edificios, plazas, vistas al Jónico tienen mucho encanto y su teatro griego único. No queríamos dejar de bañarnos en el Jónico, así que bajamos en teleférico a Isolabella, bonita cala, aunque atestada de gente y de piedras muy molestas en realidad nada que ver con lo que conocemos, personalmente no lo recomendamos.
De camino al Hotel, Gole de Alcántara, cañones y barrancos. Bajar a bañarte en el curso del río con el agua helada después del calor que habíamos sufrido nos produjo una sensación de relax total. Una vez en “nuestro pueblo” (Sant'Alfio) visitamos el castaño milenario, merece la pena visitarlo. Más tarde en nuestro Hotel después de cenar y para despedirnos compartimos momentos muy divertidos con algunos miembros de una boda que se celebraba en el Hotel (Francés y Siciliana) algún invitado estaba muy cariñoso después de llevar todo el día comiendo y bebiendo, bueno creo que sobre todo bebiendo.
Al día siguiente volvimos a España. Tuvimos algún contratiempo al dejar la “furgo”, recomiendo revisar el estado de los detalles del contrato, gasolina, hora de entrega... etc., afortunadamente la rápida intervención del personal de la Agencia dejó todo solucionado.
Boris queremos agradeceros vuestra ayuda en la elección de nuestro itinerario y la transparencia y flexibilidad a la hora de confeccionar nuestro viaje.

Mariví, Felix, Josefina, Paco, Inma, Fernando, Enri y Luis

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