martes, 29 de marzo de 2011

Viajes de Otoño: Sicilia en 15 días - la mejor combinación

Articulo escrito por Óscar y Mónica

Muchos de nuestros amigos habían ido ya a Sicilia con Boris, y como el boca-oreja suele ser siempre el mejor reclamo, Mónica y yo nos decidimos a ir este año. Concretamos una tarde con Boris nuestro plan de viaje: hacer una vuelta completa a la isla en dos semanas, para poder ver un poco de todo.
Queríamos visitar Palermo, con su caos encantador; subir al Etna, el volcán más alto de Europa, ver la arquitectura barroca del sudeste de la isla (Noto, Ragusa Ibla), y descansar tranquilamente al sol en alguna playa, lejos de las multitudes. Pues dicho y hecho, ya que el viaje que nos propusieron en Trinakria cumplió con creces nuestras expectativas. Los alojamientos fueron todos fantásticos, y el trato, inmejorable. El truco, quizás, es plantear el viaje a Boris con bastante antelación y/o fuera del mes de agosto. Nosotros fuimos la primera quincena de setiembre, y excepto en Taormina, no encontramos hordas de turistas en ningún lugar, lo cual te sorprende, ya que lugares tan bonitos como los que vimos, muchas veces se asocian a grandes explotaciones turísticas.


Finalmente nuestra ruta fue: Palermo, Catania (Sta. Venerina), Ragusa (Ibla) y Trápani.

Sicilia es una isla de muchos contrastes. Puedes ver casas en construcción inacabadas (que pueden llevar 15 años en ese estado) al lado de maravillas naturales; caos circulatorio, autopistas inacabadas, y también pueblecitos tranquilos y panorámicas espectaculares. Y como denominador común la exquisita cocina. Sin duda, basándose en la calidad de la materia prima, en Sicilia se puede comer desde muy bien, hasta increíblemente bien en casi cualquier lugar.

Palermo fue nuestro primer contacto con la isla. Es la mejor terapia de choque, ya que al principio resulta una ciudad dura y con una música constante de bocinas, pero una vez te relajas y te dejas llevar, está llena de rincones muy auténticos. Desde allí cogimos el Fiat Panda que nos acompañaría todo el viaje. Respecto de la circulación debo decir que hay que dejar de lado el código continental cuanto antes, y dejarse llevar por el código isleño. El claxon no es allí un elemento de amonestación, sino un canal de comunicación entre vehículos. Una vez se logra el cambio de chip, la experiencia de la conducción siciliana es muy agradable y divertida (ojo, al regresar al continente, ya que se tiene que hacer el proceso inverso!)

Desde Palermo la siguiente parada fue Santa Venerina. C. es un anfitrión sobresaliente. Nos sentimos muy a gusto, y disfrutamos mucho la casa, el pueblo, la zona (por allí se encuentra Savoca, donde se rodaron algunas escenas de El Padrino), y como no el Etna, donde guiados por Carmelo visitamos el indescriptible valle del Bove (expectacular).


De camino a Ragusa-Ibla pudimos ver Siracusa (Ortigia) y Noto. En Ragusa Ibla nos esperaba nuestro segundo alojamiento. Ibla nos pareció una de las ciudades más bonitas de Sicila, y nos gustó tanto que estamos pensando en volver para el festival de artistas callejeros que se organiza cada año en Octubre. Gran culpa de ello la tienen A. y G. que fueron también unos excelentes anfitriones, y que disfrutan y aman Ibla como el que más. Desde allí pudimos visitar fácilmente (siempre con un buen mapa de carreteras, eso sí) pueblos como Scicli, Módica, y en la costa Marina di Ragusa, Marzamemi o la Riserva di Vendicari.

Con mucha pena, pues nos faltó tiempo, emprendimos el viaje hacia la etapa final, en la punta de Trápani. Por el camino paramos a ver la preciosa Scala dei Turchi, y al atardecer el templo griego de Segesta (la mejor hora sin duda).

Los últimos días los reservamos para descansar en la zona de Trápani, y bañarnos en la reserva dello Zingaro. Como no sólo de playa se vive, también tuvimos ocasión de subir hasta el pueblo de Erice y sus callejuelas, y de ver la espectacular luz de las salinas de Trápani.




Quince días no fueron suficiente para ver una isla con el tamaño y la diversidad de Sicilia. Sólo sabemos que tarde o temprano volveremos para hacer otra ruta, aunque eso será después de conocer la otra isla: Cerdeña, a la que también le tenemos ganas!

Semana Blanca en Sicilia

Articulo escrito por José Miguel

Cuatro amigos, aprovechando la semana blanca decidimos viajar a Sicilia durante una semana. Lo organizamos a través de Trinakria Tours, con la que tomamos contacto de forma casual. Después de varias conversaciones diseñamos un recorrido que nos permitiría visitar al menos lo mas importante de la isla, con el convencimiento eso si de que por razones de tiempo y minimizando al máximo los desplazamientos, dejábamos para otra ocasión zonas de la misma que también tenían su interés. Distribuimos las 7 noches de la siguiente manera, una para Palermo, tres en la zona del este (cercana a Catania, Taormina Etna, Siracusa, Noto y Caltagirone), una en Agrigento y finalmente dos en la cara oeste, cercana a Trapani y Erice.
Siendo invierno y por tanto dejando de lado las playas (que por lo visto posteriormente si que merecen la pena), lo que íbamos buscando era fundamentalmente arte y monumentalidad tanto en la versión urbana como de naturaleza, sin que nunca los tiempos de desplazamiento en coche fueran ni demasiado largos ni pesados. Pues bien menos el día que viajamos de Palermo a Catania, que supuso un tiempo mas largo, pero que con la visita a Cefalù y algún que otro punto de interés, no se nos hizo nada pesado, en el resto de los desplazamientos nunca dedicamos mas de hora y media continuada de coche. Esto nos permitió visitar muy relajadamente buena parte de lo que esta fantástica isla nos ofreció.
Con las visitas, con el contacto con los sicilianos y en definitiva con la vivencia del tiempo que disponíamos finalmente resulto un tour fantástico.
Pero no quisiera dejar de hacer algunos comentarios mas sobre todo esto. En primer lugar que el contacto con personajes como C. en Santa Venerina y como F. en Agrigento dan un plus de interés a todo esto, y hablo de disponibilidad, amabilidad y buenos desayunos. En segundo lugar la amabilidad de los sicilianos con la escasa dificultad con el idioma. En tercer lugar!! en Sicilia se come muy bien y no es cara!!. En cuarto lugar, aunque llevábamos bastante temor al hecho de conducir por la isla por como nos decían que conducían los nativos, desde mi punto de vista salvo hechos puntuales no hay gran diferencia de como se conduce en España y en cualquier caso las carreteras y la conducción resultan perfectamente asumibles. Y en quinto y ultimo lugar por experiencia personal puedo afirmar que ante cualquier problema, sea este el que sea, Trinakria Tours, de la mano de Giovanni y de Boris, ha tenido a bien, coherentemente con su política comercial de compromiso con el cliente, responder y ayudarnos como cliente no solamente antes sino también después del viaje, cosa que públicamente les agradezco dejando constancia escrita. Sin duda son gentes de fiar.

Taller de Titeres sicilianos

En Sicilia hay mucha tradición de teatro y sin duda alguna el 'gran espectaculo' es el de los titeres (i pupi), declarado además patrimonio de la humanidad por la Unesco. Desde hace siglos, los sicilianos organizan la representación de la 'chançon de roland' con los tradicionales titeres sicilianos. Este año hemos organizado con un grupo de estudiantes de Barcelona un taller de construcción de los titeres!


sábado, 19 de marzo de 2011

La fiesta del fuego a Stromboli

No se qué tipo de fiesta será todavía, pero pinta bien y podeis seguir las informaciones en su Web

I Cento Passi - La Bellezza

Unas de las películas imprescindibles para conocer un poco más Sicilia y su gente es 'i cento passi', historia del grande Peppino Impastato, matado por la Mafia por intentar cambiar algo y por acordar que Sicilia antes de todo es belleza pura!

Aquí va un pequeño extracto de la película dedicada a esta pequeña grande historia, el trozo del filme donde Peppino hace la reflexión sobre la belleza y sobre el hecho que demasiadas veces, una vez estropeado el territorio, nos olvidamos de como era por el simple hecho que ahora el horrible palacio o la horrible autopista ya está...existe!