martes, 6 de noviembre de 2012

El color de la transparencia

Sicilia ha sido todo un descubrimiento. Una experiencia maravillosa. El viaje en principio hubiera sido a Malta de no ser porque todos los comentarios de viajeros en Internet nos condujeron a Sicilia. A la tercera vez que leímos que lo mejor de su estancia en Malta fue la excursión de un día a Sicilia decidimos que el destino del viaje sería Sicilia. Y acertamos.





Los "Pupi siciliani"

Acertamos primero en la elección, siempre arriesgada, de la Agencia (Trinakria Tours n.d.r.) que debería abrirnos las puertas de una isla totalmente desconocida para nosotros. Y la verdad es que pocas veces encuentras a profesionales tan resolutivos y eficaces a la hora de planificar un viaje. De eso, claro, te das cuenta a la vuelta. Algo intuíamos por la amabilidad de las gestiones y la información facilitada, pero hasta que no llegas allí y compruebas que, realmente, todo es como te habían dicho que iba a ser, le queda a uno el beneficio de la duda. De hecho escribo por primera vez en un blog de viajeros porque creo que se merecen un reconocimiento público a su trabajo.
Selinunte
 Efectivamente la isla era demasiado grande para abarcarla en una semana como nos habían dicho. Aún así, era la primera vez, y no podíamos irnos de allí sin ver el Etna, sin ver restos griegos y sin disfrutar de las playas. Así que, paliza total, para tratar de aprovechar al máximo el tiempo y ver el máximo posible. Aún así todo es poco. Conforme te vas adentrando en ella, la isla te va ofreciendo más y más. Más paisaje, más transparencia en las aguas, más roca viva en la costa, más historia, más amabilidad de sus gentes, mejor comida… La intensidad de los colores, los verdes, los negros, los dorados, el agua hermosa en su plenitud. Solo es comparable con la belleza de algunas calas de Menorca, sin el legado de historia claro que hay a cada paso sea cuál sea el camino que se elija.
Etna
Etna
Etna
 De verdad que ha sido una experiencia muy, muy recomendable. Dejad los prejuicios en el aeropuerto de salida porque con llegar a Palermo se caen todos los clichés, ni encuentras a la mafia, ni te roban, ni te desprecian por haber ganado a Italia 4-0, al contrario, te facilitan y te enseñan el camino allí donde te pierdes, o te explican cómo llegar al sito más recomendado. Además no resulta caro, desde luego más barato que en España si no contamos la gasolina, que sí se dispara.
Erice
  Los "quattro canti", Palermo


La Catedral de Palermo
Castiglione di Sicilia me impresionó por su inmenso patrimonio arquitectónico en fachadas de auténticos palacios dejados por el paso del tiempo sin nadie que los habite. Por el contrario, Palermo nos decepcionó, y no por su caos previsible, que lo sufres, aunque seguramente dejar esa plaza para el último momento del viaje como hicimos después de haber visto tanto y tan hermoso y con 40 grados casi a la sombra la objetividad se pierde bastante. Segesta, Taormina, la garganta de Alcantara, la reserva del Zingaro, Erice, Cefalú, las calas, todo de verdad, merece la pena Sicilia entera. Y este viaje solo ha servido para darse cuenta de que hay que volver.
Scopello
Taormina
Ojalá que os haya entrado al menos el gusanillo porque a nosotros nos ha atrapado la isla. Los desayunos del alojamiento de Paceco y el cariño y la simpatía de M. y A. es algo que hay que probar alguna vez en la vida, también en el de Castiglione y la amabilidad de su dueña G.. Gracias a todos por habernos hecho tan fácil y tan agradable esta primera visita a Sicilia. Mis hijos ya echan de menos la isla, ese es el mejor síntoma. Tenemos que volver.
con M. y A.

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