viernes, 20 de septiembre de 2013

DIARIO DE NUESTRA VISITA A SICILIA.


Estuvimos en Sicilia desde el  1 al 14 de agosto. Las dos primeras noches las pasamos en Palermo, en casa de Giuseppe, en un edificio rehabilitado pleno casco antiguo. Giuseppe nos recogió del aeropuerto y fue nuestro mejor guía. No sólo nos recomendó los sitios mas populares del casco antiguo de la ciudad, como el mercado de Ballaró, que nos sorprendió por la exuberancia de frutas, verduras, alejado del turisteo, sino que nos recomendó un tour por toda la isla.


Palermo
Es imposible enumerar la cantidad de iglesias barrocas o gótico-normandas que recorrimos. A destacar la Capilla Real, sede del actual Parlamento de Sicilia, que conserva unos deslumbrantes mosaicos bizantinos en perfecto estado. Puedes pasarte más de dos horas fascinado por sus destellos. La gastronomía y la artesanía son dos grandes atracciones entre palacios y capillas.          
Tienda de marionetas típicas sicilianas (los "Pupi")
Monreale
 Paramos en Cefalú, con unas playas maravillosas hasta que llegamos al valle de Alcántara, cerca del Etna. Hay una  garganta bellísima de calizas plegadas, pero llena de gente. Incluso un ascensor de pago que evita las escaleras que bajan al cauce. Si sigues el cauce hacia arriba por la carretera hacia Castiglione puedes darte unos baños tranquilamente.
Gole dell'Alcantara
Castiglione di Sicilia es un pueblo medieval entre el valle y el volcán, con grandes vinos que merece la pena degustar. Y en Villafranca de Sicilia, fuimos a una casa de comidas (Rapisardi, no os lo perdáis) donde nos comimos unos macarrones hechos por ellos deliciosos, por 3 euritos. No nos quedó otra que repetir al día siguiente. Suculenta cocina tradicional a precios increíbles, ¡¡y más si lo comparas con Taormina!!
Etna
La visita al Etna la hicimos por la cara norte, la menos turística. Es como si viajaras a Marte. Las vistas son maravillosas, y bajo la lava se encuentra una capa bastante gruesa de nieve.
La siguiente parada fue Taormina, con su imponente teatro griego, con el Etna al fondo. Por lo demás, grandes boutiques, lujosos hoteles y mucho turismo con cierto nivel adquisitivo, aunque merece la pena pasear su casco antiguo.
Teatro de Taormina
Siracusa merece un día entero, el casco antiguo, la judería, las murallas de Arquímedes que defendieron luego la isla con Carlos V de los turcos… la catedral es una joya ya que integra dentro las columnas dóricas de un templo griego muy bien conservado.
Siracusa, el Duomo
El museo arqueológico de Siracusa está muy recomendado, aunque en mi opinión está un poco abandonado. Podrían mejorar la parte didáctica y realizar una selección de los restos materiales expuestos. Si alguien piensa visitarlo después de comer para evitar estar expuesto al sol las horas de comer le desaconsejo la idea, porque no tiene aire acondicionado!!
El viaje entre Siracusa y Ragusa por la costa es una maravilla. Y cuando el viajero entra en Ragusa-Ibla tiene la sensación de viajar en el tiempo. Una ciudad destruida por un terremoto a finales del siglo XVII, que reconstruyeron por completa, y así está hoy. A mí fue la ciudad que mas me gustó de toda la isla, que ya es decir. Patrimonio de la Humanidad, más de 13 palacios civiles barrocos, sin contar claro las otras tantas iglesias, y sus calles y plazas empinadas. Es una ciudad enclavada en un tajo de caliza, excavado por un pequeño rio de caudal irregular. Allí se rodó una serie muy popular en Italia, protagonizada por el inspector Montalbano, basada en las novelas de Andrea Camilleri. Si os gusta la novela negra, Camilleri levanta pasiones entre los aficionados. Yo ya voy por la cuarta. Cerca de Ragusa está Noto. Otra maravilla.
Ragusa Ibla
Cerca de Ragusa está el yacimiento de Palazzolo Acreide, que se puede visitar prácticamente en soledad. Puedes imaginar cómo sería la vida de un griego allí.
Palazzolo Acreide
El siguiente tramo del viaje debería de transcurrir por Piazza Armenina, la villa romana mejor conservada y famosa por sus mosaicos. Nosotros decidimos ir por la costa, para pasar por Palma di Montechiaro, donde dicen que se inspiró Giuseppe Tomasi di Lampedusa para escribir el Gatopardo. Craso error, ya que apenas queda nada reconocible, y pasamos por paisajes “pocos turísticos” como Gela, que destaca por su escasez de belleza, entre otros características.
Visitamos el Valle de los templos en Agrigento por la noche, en las visitas nocturnas, muy recomendable por las altas temperaturas. Para mi gusto Agrigento está muy masificada, y eso afecta al propio valle de los Templos. 
Agrigento, el Valle
Visitamos también Eraklea Minoia, el enclave del yacimiento es simplemente mágico, aunque la conservación de los restos deja que desear. Yo me quedo con la visita al yacimiento de Selinunte, del que no tengo imágenes, pero fue el más espectacular.
Y finalmente Trapani, la ciudad con mas influencias africanas, con un cuscús maravilloso. Una ciudad con encanto, famosa por su gastronomía y ocio nocturno.
Un último consejo especialmente femenino. Todavía al entrar en las Iglesias tenemos encima al clérigo de turno que nos obliga a cubrir nuestros “pecaminosos cuerpos” o abandonar la Iglesia (aunque sea patrimonio de la Humanidad). Yo conseguí de todas escaparme antes de que me echaran, por eso lo advierto… con un poco de picardía podemos escapar de los sectarismos religiosos.


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