sábado, 26 de septiembre de 2015

Un ascensor hasta el Paraíso

En una villa de un rico caballero de Palermo se encuentra el ascensor de una de las casas más hermosas de España: la Casa Batlló,  en el número 43 del Paseo de Gracia de Barcelona.

No hablamos de una casa
cualquiera, sino de un ejemplo único en el mundo, la obra de un genio del catalán Antoni Gaudí, visionario arquitecto modernista de Barcelona que, durante el primer período del siglo pasado, ha embellecido la ciudad con edificios extraordinarios y hermosos, 7 de los cuales han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1904.


Josep Batlló, rico industrial, encargó a Gaudí la tarea de restaurar un edificio modesto que había comprado el año anterior. El Sr. Batlló vivió en los dos pisos inferiores del edificio con su familia, mientras que los pisos superiores se alquilan como apartamentos. Hace algún tiempo, un caballero adinerado contactó con Andrea Speziali, un muchacho de 27 años, para mostrarle una cabina de madera taracea, con cristal de colores, una verdadera maravilla. El joven, a pesar de su edad, era un fan del estilo Modernista y Art Nouveau hasta el punto de convertirse en uno de los pocos verdaderos expertos en el mundo.

Después de varias evaluaciones sobre la madera, los colores, la factura y después de hacer comparaciones con imágenes de todas las viviendas más famosos de España, Speziali declaró que el objeto encontrado fue nada más que una cabina encargada por
Gaudí al arquitecto de su escuela de Lluís Domènech i Montaner.

Casa Batlló es conocida en todo el mundo por sus características extrañas como el techo en forma de un dragón, los áticos en el vientre de la ballena. Incluso la Sagrada Familia, uno de los monumentos más visitados de España es la obra de Gaudí.
Parece haber sido el hijo de un empresario italiano-español
de llevar, durante el período del régimen de Franco, la cabina de Barcelona a Palermo, residencia de su familia. Ahora serán los ministerios de cultura italiana y española a presentar el objecto a los principales expertos y críticos de la época modernista española para determinar su autenticidad. Tal vez, como dice Annalisa Siani, es hora de que la cabina, después de haber sido olvidada durante tantos años, se puede ofrecer a la visibilidad de todos y convertirse en aquello para lo que fue creada: un ascensor hasta el Paraíso.


Fuente: Caterina Guttadauro La Brasca en BlogSicilia

No hay comentarios:

Publicar un comentario