jueves, 13 de octubre de 2016

Sicilia en 12 jornadas

Día 1
Palermo - Fulgatore
Salimos de Madrid en vuelo de Ryanair con puntualidad llegando al aeropuerto Falcone-Borsellino de Palermo a las 13.10 horas del día 12 de mayo. Habíamos contratado un coche  para hacer el tour de la isla, y he aquí la primera sorpresa. Las oficina de los Rent a Car están en un edificio alejado a la izquierda de la terminal unos 500 metros, que por falta de información y desconocimiento hicimos  a pié.
Conviene  revisar el vehículo antes de ponerse en marcha,  ver la cantidad de combustible que indica el contrato que debe coincidir con lo que marca en el indicador del coche y lo más importante, revisar la carrocería y observar si tiene algún desperfecto (arañazos, abolladuras, etc.) y están reflejados en el contrato.  En mi contrato no señalaban ningún desperfecto, sin embargo en el lateral derecho había unos arañazos y abolladuras. Volví a la oficina a comentarlo y me sorprendió que al instante el agente imprimiera un anexo en el que lo reflejaban por escrito, lo que quiere decir que tenían perfecto conocimiento de ello.
 Iniciamos el camino hacia el primer alojamiento. Dado que en el itinerario teníamos  los vestigios de la ciudad, el teatro  y el templo de Segesta como visita programada, hicimos la primera parada, que nos ocupó unas tres horas. Como antipasto no estuvo nada mal.  El teatro y los restos de la ciudad están en lo alto de una colina a la que se puede acceder a pié o en  microbús por 1.5€/p ida y vuelta. El templo, con todas sus columnas que destaca en lo alto de una colina es realmente espectacular.
Segesta
Segesta
Seguimos camino del primer alojamiento en el Agriturismo D. Carlo, en Fulgatore,  una casa de campo  rodeada de jardín, piscina, zona de relax, y descanso y amplias habitaciones  en planta baja con acceso desde los jardines, donde realizamos el check-in,  para a continuación acercarnos a  Trapani (a 19 Km) y cenar en la Tavernetta Ai Lumi,  Corso Vittorio Emanuele 73, en la zona antigua de Trapani,  muy cerca de la terminal de ferrys,  que no destacaremos  por su cocina, aunque el local está decorado en rústico en un antiguo establo del siglo XVIII.  
Don Carlo
Don Carlo
Día 2
Fulgatore – Mazara del Vallo – Marsala – Erice – Trapani – Fulgatore
Tras el desayuno iniciamos el camino hacia Mazara del Vallo, el GPS nos lleva  por carreteras secundarias a través de hermosas colinas plagadas de viñedos y campos cultivados.
Mazara del Vallo nos sorprendió por todo: limpieza de calles, su Casbah y la decoración con azulejos en las paredes de las casas y jarrones pintados a mano por artistas, que animan el laberinto de callejuelas que forman el barrio. 
Catedral Mazara del Vallo
Mazara del Vallo

Además de los restos del castillo normando, la catedral, la iglesia de San Francisco en la casbah, los restos de la iglesia de San Ignacio, y el callejear por la Casbah, no debemos perdernos el teatro Garibaldi, pequeña joya de la que  no se habla mucho y que sorprende por su armonía y belleza. 
La visita a Mazara del Vallo nos ocupó más tiempo del previsto por lo que nos desplazamos  a Marsala a la hora del almuerzo.  En la Trattoría Garibaldi,  Vía Rubino 35,  acompañamos la comida con un vino tinto de la denominación de origen, que se me asemeja al rioja.
A continuación iniciamos el itinerario por la Piazza della República  con su Chiesa Madre, con un interior bastante austero, Complesso Monumentale San Pietro y  Museo Archeologico .
De Marsala nos vamos directamente a Erice, donde cumplimos con todos los tópicos, incluido el de tomar un cannoli en el Caffé María, Vía Vittorio Emanuele 4, visitar las iglesias, el castillo,  y pasear por las estrechas y cuidadas callejuelas  con algunas atractivas tiendas de cerámica siciliana.
Retornamos a Trapani, en esta ocasión para callejear con más calma por el centro histórico y observar las fachadas de las iglesias y palacios. Cenamos en la terraza de Sorsi e Morsi, Vía Vittorio Emanuele 55, unas tablas variadas de quesos y embutidos sicilianos con birra alla spina. Precio muy asequible.

Día 3
Fulgatore – Selinunte – Sciacca – Eracle de Minoa – Scala dei Turchi – Agrigento
Otro desayuno de alta calidad. Zumos naturales, embutidos, mermeladas caseras, revueltos, frutos secos, pastas, panes, etc. etc. nos llevan hasta Selinunte donde nos empapamos de historia. Empezamos por los templos orientales, uno de ellos espectacular y prácticamente completo,  y otros dos amontonados sus restos en el suelo. A continuación tras un entretenido paseo llegamos a la Acrópolis con varios templos y si se tienen ganas y condiciones físicas se puede alcanzar el Santuario de Malóforo. El inconveniente es que está un poco alejado de la Acrópolis y se puede perder un tiempo precioso para ver unos restos similares a los que están en la zona oriental. Seguimos hacia Sciacca, breve parada para reponer líquidos, callejear el Corso Vittorio Emanuele, el Duomo con su Chiesa Madre y continuar hacia Eraclea Minoa, un yacimiento arqueológico con unos escasos restos de un poblado y un teatro completamente ocupado por andamios metálicos cubiertos por plásticos. Poco o ningún interés tiene el yacimiento apartado de la carretera y agravado por el precio de la visita.  
Selinunte
Selinunte
 El tiempo perdido en Eracle Minoa nos habría venido muy bien para disfrutar del siguiente destino, la Scala dei Turchi,  en las afueras de Porto Empedocle. Una formación caliza que cae al mar formando escalones en algunos casos, rampas en otros, de extraordinaria belleza a plena luz solar y espléndidas puestas de sol. Para llegar hay que dejar el coche aparcado en la carretera, a unos 80 metros de altura sobre el nivel del mar y  bajar por unas escaleras escavadas en el lateral de la Scala hasta llegar a la playa, recorrer por esta unos 50 metros y disfrutar de esta maravilla que  me recuerda  a Pamukkale en Turquia.
Agrigento nos espera, y llegar al B&B por el laberinto de calles, con un tráfico caótico y absolutamente irrespetuoso con las normas de circulación es como mínimo obra de titanes con mucho temple en los nervios. Cenamos en Per Bacco, Vía Vicolo Lo Presti 2. Nada destacable. Precio medio. 
Scala dei Turchi
Scala dei Turchi
Scala dei Turchi
Día 4
Agrigento -  Valle de los Templos - Agrigento
El B&B  Terrazze di Montelusa, nos ofrece un desayuno auténticamente de cine. Su propietario Francesco además nos da todo tipo de información sobre el Valle de los Templos, en las afueras de Agrigento. Como llegar, donde aparcar, y como realizar la visita de forma cómoda  son algunas de las recomendaciones que nos hace. Un perfecto anfitrión.
Con esas informaciones llegamos al aparcamiento de la parte baja del yacimiento, tomamos un taxi (4€/p.) que  nos lleva a lo alto de la colina en la denominada zona oriental donde está el Templo de Hera (también conocido como Templo de Juno) e iniciamos el descenso hacia la zona occidental. A medio camino nos encontramos con el Templo de la Concordia, tomado como modelo para el logotipo de la Unesco. El Templo de Hércules, del que se han reconstruido parte de sus columnas está a continuación, y así tras unas dos horas llegamos a la zona occidental donde  seguimos admirando restos como el Templo de los Dióscuros y el Giardino della kolymbreta, un barranco aprovechado como jardín con plantas y árboles frutales, donde hay bancos y mesas para hacer picnic. No se debe hacer la visita a este espléndido yacimiento arqueológico con el tiempo tasado. Aunque parezca una paradoja, debe durar lo que dure, disfrutando de esta maravilla con absoluta tranquilidad. Volvemos a Agrigento, ya es tarde para hacer una comida, así que con un tentempié a bordo iniciamos la ruta urbana. La Catedral está en obras de rehabilitación, los laterales están cubiertos por andamios y no se puede acceder a la zona del altar mayor. No vale la pena su visita. A continuación vemos la Chiesa di Santa María dei Greci con restos del techo normando y el Monastero  di Santo Spirito  con un bonito pórtico gótico y un interior bellamente adornado con filigranas.
En la calle principal de Agrigento, Vía Atenea,  encontramos una cervecería con distintos tipos de cerveza de barril (birra alla spina), Enoteca Calici in Dispensa, Vía Atenea 223, y allí recuperamos  líquidos y ánimos. Dos rondas de birras blondas y rosas nos llevaron directamente al restaurante Naif, Vía Vela 8. 
Agrigento casco viejo
Valle de los Templos
Valle de los Templos
Día 5
Agrigento – Falconara – Gela – Capo Soprano – Santa Croce Camerina
Nos despedimos de Francesco y su Terrazze di Montelusa con nuestro agradecimiento por sus atenciones mas allá de lo profesional y camino del próximo alojamiento llegamos a Falconara. Una larga playa barrida por el fuerte viento y un castillo al que observar desde fuera del recinto nos empuja a Gela. La ciudad no tiene ningún interés y solamente merece alguna atención el Museo Archeológico. De la Acrópolis y los restos de las fortificaciones griegas nada podemos decir ya que después de dar unas cuantas vueltas siguiendo los pocos indicadores que encontrábamos estábamos como al principio. Imposible su localización. Comemos unos escalopines al marsala en un sencillo restaurante del paseo marítimo, La Perla del Mare, Vía Federico II de Svevia 100,  precio asequible.
Seguimos viaje haciendo una parada en Donnafugata y su castillo. Fiel a su horario, el castillo ha cerrado sus puertas hasta el día siguiente teniendo que conformarnos con fotografiar la fachada principal.
Volvemos al coche y por carreteras de segundo y tercer orden, tras cruzar el pueblo de Santa Croce llegamos a la residencia turística rural, Casina di Grotta di Ferro, una casona rehabilitada al completo con amplias y cómodas habitaciones en lo que antiguamente estuvieron las cuadras de caballos,  zona de relax con cocina y barbacoa a disposición de los clientes, piscina, hidromasaje y jacuzzi.  En plena dehesa siciliana plagada de olivos, el olor a campo ayuda al descanso. 
 A unos dos kilómetros  entre  el B&B Grotta di Ferro y el pueblo de Santa Croce Camerina  hay un restaurante especializado en todo lo referente a las búfalas, Azienda Agricola Magazze, (www.magazze.com ), con una carta limitada pero muy interesante.
Tenemos pocas ganas de carne y muchas de pasta por lo que  para cenar nos acercamos al pueblo donde en una sencilla pizzería, Roxy Pizza, Vía Giardino 3,  y a un precio extraordinariamente barato, tomamos cuatro pizzas que a duras penas podemos acabar.  
Punta Secca, la casa del comisario Montalbano
Día 6
Sta. Croce – Donnafugata - Noto – Lido di Noto – Pachino – Marzamemi – Scicli – Sta. Croce
Iniciamos la jornada, tras un correcto desayuno al que se echa de menos algo de embutido y zumos naturales, con la visita pendiente al castillo de Donnafugata. En las habitaciones y salas que se pueden visitar hay una gran exposición de vestimentas del s. XIX y los jardines, bastante abandonados pueden dar una idea del esplendor con que gozaron sus habitantes.  Se habla de Doña Blanca de Navarra.
Seguimos a Noto, capital del barroco, y no defrauda. Nos ceñimos sobre todo a los edificios que delimitan el Corso Vittorio Emanuele y la Vía Cavour. Entre museos e iglesias se nos pasó la mañana. Comimos en  la trattoría Al Buco, Vía Zanardelli 1, precio medio. Después  unos helados en la famosa Dolcería  Corrado Constanzo, Vía Silvio Spaventa 7.
Seguimos hacia Lido di Noto, pequeña población con  puerto deportivo que no tiene ningún interés, lo mismo que Pachino y Marzamemi,  camino de Scicli a donde llegamos a media tarde. 
Preciosa población  que vale la pena visitar, callejear por su casco antiguo, subir hasta la Chiesa di San Matteo, visitar la Chiesa Madonna delle Milizie y tomarse unas birras alla spina frente al Ayuntamiento,  en  Millennium, Vía Francesco Hormino Pena 15.
La cena la dedicamos al pescado, unas parrilladas de pescaditos en la Ostería Tre Colli, Piazza Italia 14, precio medio/bajo (16 €/p.) que nos supieron a gloria tras tantos días a dieta de pasta.
Y vuelta al B&B Grotta di Ferro a descansar que la próxima jornada  se presenta dura.
 
Noto
Catedral de Noto
Ragusa Ibla
granizados
Duomo Ragusa Ibla
Ragusa

Día 7
Sta. Croce – Ragusa – Punta Secca – Módica
Otro desayuno correcto y camino de Ragusa. Encontramo parking en la Ragusa Superiore, en Corso Italia frente a la Piazza Matteotti y desde allí bajando hacia la Ragusa Ibla nos encontramos con  las escaleras que nos llevan a la Chiesa del Purgatorio en la Piazza della República. Frente a ella en L'Apparthotel Café apagamos la sed con unos granizados de limón y de avellana e iniciamos la subida hacia la Piazza Duomo, allí en lo alto de una escalinata está la catedral de San Giorgio y el acceso por una puerta lateral a la izquierda de la fachada principal, un poco más adelante, la Chiesa de San Giuseppe.
Llega la hora de comer, nos vamos a un patio - terraza emparrado con un muro lleno de macetas a modo de jardín vertical, es La Rusticana, Vico Doménico Morelli 4, (callejón por la derecha dirección de Duomo a Giardino Ibleo, en algunas guías lo sitúan en Corso XXV Aprile 68), trattoría donde el comisario Montalbano reponía  calorías.  Dimos buena cuenta  de unos antipastos variados y pastas y risottos y continuamos hasta el Giardino Ibleo, que tenía su mayor parte cerrado por obras. A la puerta del Giardino Ibleo tomamos el Bus 11 que nos lleva hasta la Vía Italia y el parking. Nos vamos a Módica.
Tenemos tiempo para acercarnos a Punta Secca, lugar donde el comisario Montalbano tenía su apartamento (en la ficción). El lugar no tiene nada de interés excepto quizás  el faro y la playa a la que tiene acceso directo el apartamento. No es muy apta para  el baño ya que hay mucha resaca y el lecho está lleno de rocas.  Nos vamos a Módica.
En Módica la vía principal Corso Umberto I es el centro neurálgico,  allí está la catedral de San Pietro. Por una paralela a Corso Umberto I ascendente y 250 escalones llegamos a la Chiesa de San Giorgio, y próxima a la catedral,  la Chiesa  Santa María di Betlen  en la Vía Marchesa Tedeschi 1, que como curiosidad tiene un Nacimiento o Belén permanente en un lateral.  Para variar de tanto arte religioso se puede visitar el Museo Cívico, en el Corso Umberto I, con restos arqueológicos.  Cenamos en Pizzería Fichera, Piazza Príncipe 10, pizzas y escaloppines al funghí, precios económicos.

Día 8
Santa Croce – Siracusa –Castello Eurialo -  Santa Venerina
Tras el desayuno iniciamos el camino hacia Santa Venerina, a unos 35 km.  al norte de Catania, donde está nuestro próximo alojamiento. Pasaremos el día en Siracusa, a donde llegamos a media mañana. Aparcamos en el Parcheggio Talete, Lungomare di Levante Elio Vittorini (Paseo Marítimo de Levante Elio Vittorini) dentro de la isla de Ortigia y siguiendo la orilla del mar alcanzamos la punta donde está el Castillo Maniace. Desde allí, siguiendo el laberinto de estrechas calles descubrimos la Fontana Aretusa, curioso afloramiento de agua dulce, que forma  estanque y está separado del mar por un muro y espigón. Seguimos callejeando y llegamos por vía Minerva a la Piazza del Duomo donde está la catedral, y en su contorno monumentales edificios.
Visitamos la  catedral con enormes columnas dóricas, y una pila bautismal normanda. Salimos a la plaza para seguir callejeando (es recomendable hacerlo sin estar pendiente del tiempo), comemos en Pescomare, Vía Saverio Landolina 6, en un patio accesible por una entrada de carruajes. Las mesas cubiertas con los típicos manteles a cuadros rojos y blancos y el consabido menú de pizzas y pasta. Precios  asequibles. Completamos la visita a Ortigia llegando hasta los puentes que unen Ortigia a la Siracusa continental.
Nos vamos al Parco Archeológico della Neapolis.  A destacar el anfiteatro romano,  el teatro griego y la espectacular gruta denominada la Oreja de Dionisio.
Cerca de la entrada contemplamos los restos del Anfiteatro Romano y el Ara de Gerone, restos un poco descuidados en medio de hierbajos que crecen a sus anchas. Una pena. Seguimos hacia el teatro griego, fuera el recinto estaba lleno de jóvenes que esperaban el comienzo de la tragedia “Electra”. Los actores hacían pruebas de acústica sin intervención de ningún medio electrónico y  a decir verdad, desde donde nos encontrábamos, la zona más alta y alejada del escenario, el sonido era perfecto. De allí, por un sendero  llegamos a la Oreja de Dionisio, una gruta de 65 metros de largo y 23 metros de alto con una acústica excepcional. No tenemos tiempo para más, debemos llegar a Santa  Venerina por lo que  el Castello Eurialo lo dejamos para otra ocasión. La Casa di Pippinitto nos espera. Cenamos unas pizzas en La Mansarda, en Santa Venerina. Buen producto y bien de precio.

Día 9
Sta. Venerina – Catania – Acireale – Sta. Venerina
La Casa de Pippinitto es una casa de campo reformada como complejo turístico en una finca de 8 hectáreas, con amplias y luminosas habitaciones y baño incorporado. Un salón multiusos, también biblioteca, dispone de bebidas a disposición de los huéspedes (honesty bar, es decir que dejas en un buzón lo que te parece correcto).  Es la sala de desayunos con productos de la huerta que satisface a los más exigentes. Cesare es un perfecto anfitrión.
Catania nos espera con su caótico tráfico al que no estamos muy habituados, llegar al centro es un ejercicio de máximo riesgo. Aparcamos en las proximidades del Castello Ursino, en la Piazza Federico de Svevia.
En el centro de la Piazza del Duomo está la Fontana dell'Elefante, símbolo de la ciudad. En un lateral, la Fontana dell Amenano nos lleva al Mercado del Pesado. En la fachada principal de la plaza está la Catedral de Santa Ágata y en el  lateral, en la Vía Vittorio Emanuele, la Abadía de Santa Ágata conserva reliquias de la santa.
Cambiamos de rumbo y traspasando la Porta Uzeda, con tiendas de cerámica siciliana y productos típicos para los turistas entramos en La Peschería, el mercado de pescado, donde los puestos en plena calle exponen todo tipo de pescados y mariscos. En un puesto, una compradora se llevó una rodaja de pez espada que pesaba 1,200 kg. Menudo ejemplar. La zona reservada para las carnes, embutidos y quesos estaba igual de animada así como la dedicada a frutas y verduras. Gran variedad y precios excepcionalmente bajos hacen que este mercado esté a rebosar. Ejemplos: 1kg de naranjas: 60 cts. €, 1kg de cerezas: 1 €.
Con el Teatro Massimo y Palacio de la Universidad completamos la visita, comemos en una cafetería de la Vía Etnea, nos vamos camino d Acireale.
Antes de llegar a Acireale bajamos hasta el pueblo marinero de Santa María La Scala. Pueblo que en  las fechas en que estuvimos era un pueblo muerto sin actividad de ningún tipo. Acireale nos espera.
La Piazza Duomo con sus edificios civiles la catedral y la Basílica de San Pietro son lo más interesante. Nos volvemos a Santa Venerina y la Casa de Pippinitto. Volvemos a cenar en La Mansarda, en Santa Venerina. Toca pasta.
Catania, Abadía Santa Agata
Catedral de Catania

Día 10
Santa Venerina – Taormina – Volcán Etna (Refugio Sapienza) – San Giovani Li Cuti (Catania) – Santa Venerina
Cuatro tipos de mermeladas, quesos, tomates, aceite, todo de elaboración propia, zumo de naranja de la propia finca, embutidos, panes, bizcochos, etc. Forman el núcleo duro de los desayunos  que nos ofrece Cesare en la Casa de Pippinitto.  Con esto llegaremos enteros hasta la cena, y para empezar nos espera Taormina.
Aparcamos en un parking disuasorio a la entrada de Taormina y un pequeño autobús nos lleva gratuitamente hasta el pueblo. Iniciamos el recorrido visitando el Teatro Griego. Perfectamente conservado estaban preparándolo para un espectáculo de teatro. Por la calle que accede al teatro y la calle principal, Corso Umberto I, llenas de tiendas de cerámica y productos propios de la isla se nos pasó el tiempo. Al final de esta calle, en la plaza del Duomo, está el Duomo, preciosa iglesia del siglo XIII. En la misma plaza, alrededor de una estatua símbolo de Taormina, hay unos cuantos bares donde se pueden reponer fuerzas a precios asequibles. Por nuestra parte, con unas birras alla spina y unos aperitivos nos dimos por contentos. A la vuelta, por la misma calle Umberto I, está la torre del reloj y cerca de la entrada, la Chiesa Santa Caterina, donde tuvimos la oportunidad de ser testigos (mudos) de una boda.
Iniciamos el camino de vuelta a Santa Venerina y seguir desde allí al Refugio Sapienza en el Etna. Tuvimos suerte ya que tras una mañana nublada la tarde fue despejando las nubes. Llegamos con sol y aprovechamos para hacer un corto paseo al cráter Silvestri y contemplar las hermosas panorámicas de la costa de Catania desde este lugar.
Con una sesión fotográfica nos vamos a Catania. Nos habían recomendado el restaurante Cutilisci  en San Giovani Li Cuti (afueras de Catania). La experiencia no pudo ser peor. Mal atendidos, mala cocina y precios exagerados. No queríamos pasta ya que en la recomendación nos hablaban de excelentes pescados. He aquí el menú: Polpo Croce (se supone que pulpo a la plancha) para cuatro como antipasto, tres Rotolo di Spatola (pez sable) refritos y por tanto sin sustancia y un Trancio di Pesce nobile (besugo) mejor cocinado que el pez sable aunque una escasísima ración con una escasísima cobertura. Para los precios que se indicaban en la carta, suponíamos que las raciones estarían en consonancia. No ha sido así. No lo recomendaremos.
Taormina, figuras
Taormina, Panorámica

Taormina, escalinata
Teatro griego-romano
Etna
 Día 11
Santa Venerina – Cefalú – Palermo
Ultimo cambio de residencia, nos vamos a Palermo haciendo jornada en Cefalú. Son dos horas de viaje por una autovía con escaso tráfico y cruzando bellos parajes como extensos naranjales, olivares que se pierden en la distancia o verdes praderas cubriendo colinas.
En Cefalú está implantado el aparcamiento en vía pública con horario controlado. No existen dispositivos en las calles que faciliten la adquisición de tickets, hay que comprarlos en tiendas, bares o heladerías. En domingo, siendo forastero y con la mayoría de las tiendas cerradas no es fácil arreglarse.
Solventado el incidente nos acercamos al paseo marítimo y la playa, que estaba a tope de usuarios. Vamos hasta el extremo oriental para entrar en el casco antiguo por la vía Vittorio Emanuele y calle arriba, calle abajo llegamos hasta la Piazza del Duomo para visitar la catedral. Impresiona todo su interior, desde las columnas con capiteles romanos a los mosaicos bizantinos entre los que destaca el del ábside central. En la plaza, varias comuniones ocupan las terrazas de los restaurantes, por lo que seguimos caminando por las estrechas, limpias y ocupadísimas calles para volver al paseo de la playa.
Nos instalamos en la terraza de un bar-heladería Foodsicily, vía Bagno Cicerone 3 pidiendo unas birras alla spina, que nos sirven con un montón de aperitivos. Con el desayuno de la Casa de Pippinitto y el aperitivo decidimos permanecer instalados allí, pedir otras cervezas (con su correspondiente aperitivo) y rematar con unos helados. Muchos usuarios del establecimiento tomaban  helado dentro de un bollo de pan como si fuera una hamburguesa.
Iniciamos el camino hacia Palermo sin sospechar que era la hora de regreso de las playas. Un atasco monumental en la entrada a la ciudad nos retrasó de la hora prevista para hacer el check-in y para rematar, la Vía Vittorio Emanuele por la que debíamos llegar hasta el B&B era peatonal. Aparcamos  cerca del Palazzo dei Normandi y andando con nuestros equipajes  llegamos al destino.
Realizado el check-in nos fuimos a cenar al  Bistrorante I Cucci en la Piazza Bologni 3, cerca del B&B Zagara (nuestro alojamiento), donde reconocemos que los platos estaban muy bien elaborados y el servicio fue impecable. Precio medio.  Rematamos con unos Cuba-libres.
Cefalù
Aperitivo
Helado en bocadillo
Cefalú, playa y casco antiguo

Día 12
Palermo
El B& Zagara está situado en una estrecha calle que sale de la Vía Vittorio Emanuele, en un edificio con un portalón de entrada que asusta. Dos plantas arriba, el interior está rehabilitado, con unas habitaciones amplias y luminosas y baño incorporado, limpio y cuidado. La atención de la anfitriona es excelente. El desayuno no es lo que se espera. Poca variedad y poca cantidad, con zumos sintéticos y bollería industrial, lo  mejor, el café.
Iniciamos el recorrido por la catedral, más impresionante a nuestro entender el exterior que el interior, seguimos hacia la Piazza Vigliena (Quattro Canti), un cruce de dos calles principales en el que en cada esquina hay un conjunto escultórico con fuente. Muy cerca está la Piazza Pretoria con su monumental fontana y en un lateral el Palazzo Pretorio, enfrente, el edificio de la Universidad. Toda la zona está  plagada de iglesias y edificios señoriales. Siguiendo el lateral de la Universidad en la Vía Maqueda nos adentramos en el barrio de La Alberghería y su mercado Ballaró, que ocupa varias calles al aire libre. Al igual que en Catania, los puestos de pescados y carnes, embutidos y  quesos, frutas y verduras son un espectáculo , tanto por lo bullicioso como por la gran variedad de productos y sus económicos precios.  Nos vamos a comer en la trattoría Ferro di Cavallo, Vía Venezia 20. Un antipasto colectivo, tres spaguetti al nero y un spaguetti a la marinada. La factura  (35 €) la hacen a mano. Pido al titular que la firme para tenerla como recuerdo. Por la tarde vamos al Palazzo dei Normandi  donde está la Capella Pallatina. Tanto el palacio, sede hoy del parlamento como la capilla, sobre todo esta última son visita obligada para los visitantes de Palermo. No hay un cm. de techo o paredes que esté sin cubrir de mosaicos.  Nos entretenemos largo un buen rato y  vamos camino del  teatro Massimo donde admiramos su fachada, seguimos por la Chiesa de San Ignazio en vía Monteleone y callejeando llegamos a la Piazza de San Doménico. Uniformados de todos los colores tenían la plaza rodeada. En la Chiesa de San Doménico se celebraba un acto religioso  conmemorativo de los jueces antimafia Falcone y Borsellino. Nos vamos hasta el puerto y de regreso en Le Tabarín, vía Chiavettieri 7, hacemos una parada técnica con las consabidas birras alla spina. Cenamos en Trattoría Zia Pina, Vía Cassai 69, antipasto, pez espada y fritura mixta de calamares y puntillas para cuatro. Mejorables los antipastos, berenjenas, calabacín y resto verduras estaban  fríos. El resto bien. Precio económico.

Palermo, Piazza Pretoria
Palermo, la Catedral
Palermo, Cappella Palatina
Palermo en un mercado
Palermo, souvenirs

Día 13
Nos recogerá un taxi a las 11. Aprovechamos esta hora extra para repetir en Quattro Canti y la Fontana Pretoria. Hemos recorrido casi todo el contorno de la isla, nos falta el interior y el tramo que desde Cefalú llega a Catania pasando por Messina. 

Diario de viaje de Mariano de P.Q.
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